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martes, 29 de septiembre de 2020

Once años y aquí sigo

Once años y aquí sigo, escribiendo. 

Escribiendo un blog, que suena ya a anacronismo. 

Yo a veces me lo planteo, ¿alguien todavía lee blogs? Con lo que a mí me gusta como medio y los que consumo de forma consciente o insconsciente, me resisto a pensar que ya no se leen, aunque es obvio que han perdido protagonismo. Tengo la impresión -y esto va a sonar a perorata de señor mayor- de que el consumo de internet viaja desbocado en una aceleración constante. Hay mucha, muchísima, casi demasiada información, tanta que a veces dificulta encontrar lo que uno quiere. Las redes sociales van mutando y van ganando protagonismo aquellas que presentan información en forma de imágenes o vídeos de 15 segundos, no sea que nuestra limitada atención se sature. Todo lo que dure más parece condenado. Paradójicamente, esto convive con el éxito de unos youtubers que te plantan vídeos de 2 horas en el que comentan otros vídeos y hablan muchísimo. Así, en esta situación, tengo la impresión de que los blogs quedan como reducto para puretas y aquellos que aún disfrutan leyendo de vez en cuando. Pero oye, aquí seguimos.

Y es que este año, que parecía que se iba a presentar movido, llegó marzo y se fue todo al garete. Una pandemia global que ha puesto en jaque a nuestro queridoperonocuidado sistema sanitario, del que formo parte. Una vorágine de incertidumbre, caos, cambios de protocolos y malas noticias que aumentó el estrés laboral del colectivo hasta límites insospechados. El drama de las historias que ibas escuchando cada día. La rabia por la inutilidad de la clase dirigente y la premeditada confusión que generan los negacionistas. Esta pandemia que sigue, rebrota y nos pilla, quién lo diría, nuevamente desprevenidos, sin haber hecho los deberes. 

Una pandemia que ha arrasado con la cultura, dejándola en un tercer plano cuando sigue siendo muy necesaria; y con el circo, que aunque algunos han podido volver a actuar, la mayoría de los profesionales afrontan una crisis histórica en los meses venideros. El circo sobrevivirá, como siempre ha hecho, pero habrá que ver de qué forma se adapta a los cambios y si muchos se quedan por el camino. Desde aquí intenté aportar un pequeño grano de arena en forma de dos concursos durante el confinamiento para aliviar el encierro y demostrar que el circo no se para, y vuestra respuesta fue extraordinaria. 

Curiosamente, 2020 lo recordaré siempre como un año feliz y lleno de ilusión. ¿El motivo? Hace casi dos meses que ya somos cuatro personas en casa y eso, pese a la falta de sueño, hace que todo se vea desde un prisma más positivo. Para rematar el año, en el horizonte cercano se avistan una mudanza, que espero sea la definitiva, unas oposiciones y la defensa de una tesis. Quién dijo miedo.

Como véis, un año tranquilo y reposado, lo que este blog necesitaba. "Y sin embargo, se mueve", que diría Galileo, el número de entradas ha sido similar a los años previos y parece que esta es la velocidad de crucero del blog. Incluso he inaugurado recientemente mi página en Instagram, en plena contradicción con lo escrito en el primer párrafo. Será otra forma más de compartir las cosas que me gustan de forma más inmediata y cuando no tengo tiempo para escribir entradas largas. Espero que lo sigáis también ahí y os guste lo que veáis.

Nos seguimos leyendo por estos lares, que igual más pronto que tarde hay novedades.

¡Salud (ahora más que nunca) y mucho circo!

 


 

lunes, 10 de agosto de 2020

Entender el circo actual a través de las redes sociales

Las redes sociales han cambiado la forma de relacionarnos entre las personas y también la forma en que nos relacionamos con nuestro medio. Cada red social tiene sus características y su público objetivo, y el circo está presente en todas ellas, de una u otra forma. 

Youtube sería el gran depositario de vídeos de circo, ideal para colgar actuaciones completas de circo, shows largos, vídeos históricos, rutinas de entrenamiento, tutoriales e incluso pequeños trailers para promoción. En Vimeo tienden a alojarse vídeos que huyen de las restrictivas y a veces arbitrarias políticas de privacidad y derechos de autor de Youtube, concentrando la mayoría de vídeos largos y en alta calidad de las principales compañías y escuelas occidentales (muchos de ellos en modo privado). Facebook presenta unas características muy completas para su uso desde el punto de vista del profesional, ya que permite un gran alcance de tus promociones, también subir vídeos, participar en grupos y comunidades, etc. Aunque la realidad es que lleva ya unos años estancada y con poco poder de atracción para el nuevo público. También se han realizado redes sociales específicas para el sector circense, como la americana CircusTalk, con resultados dispares en cuanto a su uso y utilidad. Luego está Twitter, en la que el circo no termina de encontrar su hueco ya que no parece diseñada para que este tipo de contenidos repercutan.

La red social más en forma del momento es Instagram, con permiso de TikTok que está en plena ebullición. Su interfaz está diseñada para que pases muchas horas al día buceando en su contenido a través del móvil. Es, en todos sus ámbitos, una especie de culto a la belleza y el circo no escapa a esto: abundan los momentos felices, los cuerpos perfectos, las grandes proezas y los trucos imposibles, todo en imágenes muy editadas o en vídeos cortos, de menos de 1 minuto. La limitación de los hipervínculos y la escasez de texto no invitan a las reflexiones, la docencia o la historia. 

El mejor ejemplo de esta perfección ensalzada es la cuenta Circus Around the World, creada por el excelente acróbata Ron Oppenheimer. En ella, se "repostean" vídeos de artistas de todo el mundo realizando trucos de diferentes disciplinas circenses. Siempre son cosas increíbles, trucos de esos que salen una vez de cada mil, contorsiones extremas, acrobacias al límite, el más difícil todavía casi siempre en un gimnasio y rara vez en un escenario. Es excelente para ver por dónde andan los límites humanos y disfrutar con una sarta de vídeos cortos que te dejarán con la boca abierta. Olvídate de ver si esos fragmentos forman parte de un número más largo o una obra original, no pretendas saber algo más que el nombre del artista en cuestión.

Vídeos en Circus Around The World (click para visualizarlos)

Si una persona que quiere iniciarse en el circo solo usase Instagram podría pensar que ese tipo de imágenes son la normalidad cuando no deja de ser un extremo del enorme abanico que son las artes circenses. Podría pensar que si no tiene una fuerza sobrehumana, una flexibilidad que roce la patología o habilidades dignas del Libro Guinness de los Récords no va a poder llegar a algo en el circo, cuando la realidad es justo lo contrario. Detrás de esas imágenes hay miles de horas de entrenamiento y cientos de tomas no publicadas con los fallos y caídas. No se ven tampoco a los artistas que, sin un higlight tan vistoso, tienen un número o show que arrasa allá donde va. Es llevar al circo también a la cultura de usar y tirar, hoy veo este vídeo pero mañana me he olvidado porque consumo otros diez vídeos similares, cada cual más corto que el anterior, que la atención ya no da para más.

Por eso hay cuentas que sirven como complemento perfecto, para poner los pies en la tierra y, de paso, sacarnos una sonrisa. Es el caso de Not So Acrobats, creada en 2017 por un colectivo internacional de artistas de circo, que "querían iluminar y sacar unas risas a la comunidad circense, mostrar que incluso los profesionales del circo cometen errores, que no somos perfectos". Con 57000 seguidores actualmente y bajo el lema "entrenar es amargo", anima a cualquiera a enviarle sus vídeos para postearlos. Son vídeos de caídas en entrenamientos y shows, de fallos garrafales, golpes de todos los colores que suelen arrancar una sonrisa al espectador, pero también una reflexión. En palabras de uno de sus creadores (que prefiere mantenerse en el anonimato): "el éxito de la cuenta se debe a que hace entender la dificultad del mundo del circo, muestra que lleva muchas horas de práctica llegar a ser un profesional... y también que a todos nos gusta ver a otra gente caerse".

Vídeos en Not So Acrobats (haz click en la imagen para visualizarlos)

Por supuesto hay miles de cuentas más para seguir, de pequeñas y grandes compañías, de artistas más o menos conocidos, de salas que programen circo, de festivales, etc. Todas ellas en conjunto permiten hacerse una pequeña idea de lo enorme y diverso que es el circo. Además, podemos compaginar varias redes para tener una visión aún más global. No nos quedemos solo con lo que brilla unos segundos, disfrutemos del proceso, del camino y de los resultados, cortos y largos. 

miércoles, 19 de febrero de 2020

¿Hay alguien ahí?

Dos meses sin escribir es algo que no había pasado antes en el blog. Las circunstancias son las que son, tanto en lo profesional como en lo personal y no siempre uno le puede dedicar al blog el tiempo que le gustaría. Pero que nadie se alarme, me sigue gustando mucho el circo y sigo teniendo en la cabeza ideas y proyectos de futuro. La página de Facebook sigue activa, compartiendo vídeos y algunas noticias, aunque la vitalidad de esa red social dé para otra reflexión. También puede dar que pensar el sentido de tener activo un blog, en estos tiempos de Instagram y Tiktok, pero bueno, ahí entran otros factores en juego.

Ahora bien, igual alguno se pregunta "¿En qué anda metido?". Pues bien, os cuento un poco, por si tenéis curiosidad.

FIRCO. El Festival Iberoamericano de Circo es ahora mi principal actividad cirquera, un gran proyecto que ya lleva dos ediciones y que parece tener fuerza para afianzarse y crecer. Por el momento ya hay edición 2020 confirmada para septiembre en el Price. Allí nos vemos.



MADPAC. La asociación de Profesionales del Circo de Madrid ya va a cumplir 5 años y actualmente goza de buena salud y el número de socios no para de crecer. Ahora, desde la distancia, me conformo con ayudar con mi cuota y unas entrevistas que estoy haciendo a sus miembros para darnos a conocer. Podéis leerlas aquí:

Cursos de malabares. Tras mi cambio de Madrid a Soria y constatar la escasez de circo de esta pequeña ciudad, intento poner en marcha algunos talleres, aunque no está resultando sencillo, sobre todo por falta de tiempo. Hubo uno y fue un éxito, por lo que estoy convencido de que habrá más y se consolidarán.




Vídeos. Sigo viendo muchos vídeos, ya sea en Youtube o en Instagram, y muchos los comparto por la página de Facebook. Seguir a mucha gente y saber silenciar stories facilita la digestión. Una pena que se haya establecido el formato de menos de 30 segundos para ver los vídeos, a veces se agradece uno largo y bien hecho.

Lo dicho, que sigo por aquí, sin fecha de cierre prevista. Seguirá habiendo entradas cada cierto tiempo y habrá algunas modificaciones.

Gracias a todos los que os pasáis por esta casa y compartis mis aficiones, se os quiere.

martes, 8 de octubre de 2019

Una década de malabares y tintas, parte 2

Siguiendo con el repaso a las entradas más vistas en estos 10 años del blog, pasamos ahora a los últimos cuatro años y una mención especial.

2015
En este año ya se nota que va bajando la producción, pero se aprecia que algunas entradas están muy cuidadas. Le voy cogiendo el gusto a las entrevistas y lo más visitado del año es la que le hice a Wilbur, un genial y divertidísimo artista que ha ido creciendo año a año y últimamente está muy de moda también en círculos moteros (cosas del humor).



Quiero aprovechar y hacer una pequeña mención a esto que escribí, titulado "el circo duele", y que de vez en cuando circula por ahí.

2016 
Aquí reconozco que me ha removido cuando he descubierto que lo más visitado de ese año es el artículo que hice sobre Juan Juanín, artista fallecido en diciembre de 2014. Pese a que apenas lo conocí en persona, sí teníamos muchos amigos comunes y su muerte fue un shock en la comunidad cirquera nacional. Además, hacerle una entrevista a un padre para que hable sobre su hijo fallecido es de las experiencias más intensas que he vivido a través del blog. Sigo muy agradecido a su familia y amigos por lo que me ayudaron a elaborar esta entrada.



2017
Ganadora indiscutible mi traducción del excelente texto de Thom Wall sobre Equilibrios y Malabares. A través de esta entrada pude conocer personalmente a este gran malabarista, entusiasta del circo y su difusión. Gracias a él he podido además conocer algo tan curioso como las bambalinas del Circo del Sol ¡Gracias Thom!





2018
Lo más exitoso del año fueron los bingos humorísticos que hice sobre el circo moderno y el circo clásico. Una pequeña broma íntima que se plasmó en forma de juego de beber. Siempre que sale a la luz tiene buena acogida, habrá que usarlos más.





2019
¿Y este año qué ha gustado más? Pues parece que casi en un empate la magnífica entrada de Davel Puente sobre el régimen de intermitencia de los artistas franceses; y mi entrada de despedida de Madrid, tras 15 años viviendo en esa ciudad, la cual reconozco que resultó muy emocionante de escribir.



Mención especial del jurado:  Las raciones de vídeos, he hecho más de 70 entradas en las que recopilaba lo mejor de lo que había visto ese mes. Vídeos que guardaba cuidadosamente deseando compartirlo con otros cirqueros. Pues bien, pese a lo que me gustaban y que contaban con seguidores fieles, nunca tuvieron muchas visitas (salvo alguna inexplicable excepción). Aunque esa no es la razón para dejar de hacerlas, la falta de tiempo y el hecho de que muchos malabaristas ya no cuelgan vídeos de varios minutos en Youtube, junto a la dispersión que generan Facebook e Instagram debilitan este tipo de entradas. Pero confieso que de vez en cuando sigo guardando algún vídeo que me impresiona. Sí sigo compartiendo vídeos que me gustan a través de la página de Facebook, así que aún estás a tiempo de seguirla.

domingo, 6 de octubre de 2019

Una década de malabares y tintas, parte 1

Diez años, ahí es nada. Como ya comentaba en mi habitual y reflexiva entrada de cada aniversario, el blog ha cumplido diez años. Una década que invita a echar la vista atrás, a recordar lo realizado. Hoy lo voy a hacer en forma de las entradas más vistas de cada año y alguna mención más a esas entradas a las que les tengo cariño.

2009
Sin duda el arranque fue frenético, con 24 entradas en 3 meses. Tenía muchas cosas que contar y muchas ganas. Un poco a mi pesar, la entrada más vista de esos meses es la de Récords del Malabarismo, que como ya vaticinaba en el propio texto, no es algo que me quite el sueño. Pese a no estar actualizada y que hay otras páginas dedicadas a este menester, sigue siendo de las más visitadas.

Yo, por mi parte, siempre me quedaré con la entrada que hice sobre la etimología de la palabra malabar. En ella se entrecruzan mi interés por los malabares, la historia y la lengua, una maravilla descubrir estas cosas cuando lo investigaba.



2010
El gran año, siguiendo la inercia del comienzo. 78 entradas, más de una a la semana, casi increíble pensándolo ahora. Como ya iréis viendo, muchas de mis entradas más exitosas han sido de otras personas. Lo cual me hace pensar en que, o bien elijo muy bien las colaboraciones, o bien mis contenidos no eran tan interesantes. Prefiero pensar lo primero, claro.

Y aquí, siendo casi la entrada más vista del blog, está la primera publicación de la serie de 3 capítulos que escribió Wis, Luis Hernández, titulada "Descubriendo el diábolo". Una breve enciclopedia con lo básico para iniciarse en el diábolo. Una gozada. Lástima que sea complejo estar actualizando todos los enlaces, pero sigue siendo muy útil.

Yo, por cariño, menciono a la segunda clasificada, la que hablaba sobre el Origen de las Mazas. Es un pequeño homenaje a este aparato, que parece que lleva en el circo siglos y en realidad es muy reciente. De este año también es la entrada sobre Buba, el ya fallecido malabarista ruso que tanto me fascina.



2011
Aquí gana con diferencia una entrada sobre los Beneficios del Malabarismo, en el que mencionaba los escasos artículos científicos realizados sobre esta práctica. Supongo que tiene muchas visitas por ser el típico sitio al que se llega mientras uno busca información para un trabajo de ciencias, o bien resulta que los malabaristas intentan justificar la cantidad de horas dedicadas a una afición que, en un principio, no parece servir para mucho.

2012
El blog ya contaba con 3 años, pero, cosas de las aficiones minoritarias, apenas contaba con 100 seguidores. De hecho, hice una entrada específica cuando llegué a esa cifra en Facebook, con concurso y todo, cosa que ahora me inspira ternura. Seguía produciendo contenido abundante y variado, pero curiosamente la entrada más visitada del año ha sido una sobre....¡monopatines! Sí, escribí sobre el gran Rodney Mullen y las similitudes entre lo que hacía y el circo.



2013
Aquí destaca la entrevista que le hice a Stefan Sing. Cabe decir que para mí fue la primera entrevista que hice, y recuerdo que la preparé a conciencia por tener la oportunidad de hacérsela a alguien tan importante en este mundillo como él. Recuerdo que fue muy paciente y agradecido. Una maravilla de persona y de malabarista.



2014
Reconozco que me ha hecho muchísima ilusión descubrir que la más visitada de este año es una entrevista a Pinito del Oro que escribió mi abuelo allá por los años 60 del pasado siglo. Como expliqué en otra ocasión, mi abuelo, Julio Penedo, era escritor y pintor, y realizó unos breves artículos sobre circo en una pequeña revista de la época. En el blog los rescaté y subí, a modo de pequeño homenaje.




No te pierdas la segunda parte de este repaso aquí


domingo, 29 de septiembre de 2019

10 años

Joder, 10 años

Lo siento, no he podido pensar otra cosa. Es lo que tienen las cifras redondas, el añadir un dígito, que impresiona.

Diez años de malabares y tintas, de circo y de cómics. De intentar transmitir por qué disfruto tanto de estas aficiones, incluso cuando el circo ya hace tiempo que entró en la zona gris entre afición y profesión. Quiero pensar que he aportado mi granito de arena para que el circo se dé a conocer y se sacuda los prejuicios que lo cubren.

Soy consciente de que el blog hace tiempo que perdió fuelle, que hay menos entradas de las que me gustaría y que no me esfuerzo tanto por su difusión. Ideas no faltan, siempre hay algo rondando. Lo que falta es tiempo, aunque eso es relativo, ya que hace años que interioricé aquello de "no es cuestión de tiempo sino de prioridades". Y será eso, que en 10 años las prioridades cambian.

A mí el paso del tiempo siempre ha sido un tema que me ha rondado, manteniéndose en un sutil equilibrio entre el vértigo y fascinación. Me gusta hacer el ejercicio de volver la vista atrás y verme a mí mismo, mirando entonces al futuro. No hubiera acertado casi nada de lo que soy ahora. O bueno, alguna que otra cosa sí estaba clara entonces: soy pediatra, como quería ser aquél Rafa recién licenciado, y soy cirquero, como quería ser aquél Rafus con apetito insaciable por el circo.

Cuando comenzó el blog, mi objetivo entonces era publicar todas esas entradas que tenía en mente, saltando de un tema a otro sin un orden en concreto. Lo hacía dedicándole muchas horas, emocionándome con cada nuevo suscriptor, cada nuevo seguidor en Facebook, haciendo camisetas, organizando concursos de vídeos e incluso de relatos. Ahora hace tiempo que el número de seguidores está estancado y las entradas cada vez están más espaciadas, en clara sintonía con las de mi frente. No me preocupa, es algo casi consciente, el blog parece que poco a poco ha mutado de "servicio a la comunidad" a ser algo más personal, pero sin perder de vista los objetivos originales. Por suerte, sé que sigo teniendo esto aquí, como válvula de escape, sin más presión que la que me ponga yo, sabiendo también que hay gente que lo lee y lo disfruta.

El apetito del que hablaba ha disminuido, las formas de consumir circo han cambiado. Ahora hay mucho, muchísimo más circo en España, y eso es algo que me hace feliz. También hay muchos más medios para informarse, pero a su vez, la información está más dispersa y en ocasiones se hace difícil de abarcar o digerir.

Ahora hay decenas de festivales de circo en España, aunque los encuentros han bajado en fuerza salvo honrosas excepciones. Las compañías se han multiplicado por 10, la formación se ha reglado definitivamente y vivimos un boom de los cursos de circo, con un claro auge de los aéreos y acrobacias, en detrimento de los malabares, anterior puerta de entrada al mundo del circo. Cosas de la era de Instagram y su culto al cuerpo, supongo.

¿Y dónde estoy ahora? Pues tras 15 años en Madrid, ahora estoy en una pequeña ciudad castellana, fría y pura, con Alicia y Nicolás, a los que tanto quiero. Soy pediatra y mi relación con el circo ha cambiado: ya no escribo en revistas, ya no actúo, ya apenas formo parte del EUCIMA, y casi no entreno. Hace tiempo que no viajo a París a ver un festival ni recorro miles de kilómetros para ir a un encuentro en el extranjero. Pero oye, a cambio formo parte de un maravilloso equipo que ha montado un festival iberoamericano que aspira a ser un referente, y en mi nueva ciudad tengo la determinación obcecada de que acabe habiendo mucho circo, empezando por retomar mis clases como profesor.

Así que el blog va a seguir, aunque eso de escribir o leer blogs se esté quedando anticuado. Es mi espacio, le tengo mucho cariño y tiene la puerta abierta a quien quiera colaborar en él. Seguiré publicando cuando pueda sobre los temas que me apetezcan, entrevistando a gente interesante e incluso comentando algún cómic, que los sigo leyendo. Espero también que sigáis acompañándome en este camino, para ir comentando el paisaje. Porque eso es lo más bonito, muchas, muchas gracias por acompañarme.

Salud y circo


miércoles, 10 de abril de 2019

Sucedió en el Circo Price

Sucedió en el Circo Price, durante la Gran Gala Internacional de Circo EUCIMA 2019, el pasado sábado 6 de abril. Yo, implicado en la organización de la misma, aunque de forma menos activa que otras ediciones por diversos motivos, sí pude, al menos, ayudar el mismo día en las funciones de tramoyista; que es una de esas labores que solo se notan si algo va mal, como todas las de trasescena. Principalmente, las tareas se concentran en los momentos entre actuaciones, cuando el escenario debe cambiar, transformando los envoltorios que rodean y completan a cada número, sea escenografía, aparataje o lo que el artista considere que necesita. También se recoge el envoltorio previo, claro, creando una breve coreografía ensayada que produce una pequeña metamorfosis a ojos del espectador, pero que intenta pasar desapercibida.

 Durante la propia actuación la tarea suele reducirse, permitiendo incluso, en algunos casos, poder asomarte por un hueco y disfrutar de la actuación. Así, durante algunos de esos pequeños momentos de asueto me situaba agachado junto a unas butacas. En una de ellas estaba él. No tendría más de 30 años, y tampoco nada destacable en su aspecto físico o indumentaria. Lo que sí captó mi atención fueron sus movimientos. Un repertorio de gestos de asombro de lo más variado, alternando unos y otros al ritmo que marca el disfrute por la experiencia que se está viviendo: bocas con diferente grado de apertura, manos a la cabeza, párpados que desaparecen por el asombro o se cierran fuertemente ante el peligro, risas que se escapan tras los chistes, resoplidos cuando el riesgo ha pasado, brazos que se elevan cuando la presentadora lo pide, gritos ahogados de incredulidad, codos que golpean al acompañante para hacerle cómplice, dedos que señalan innecesariamente lo que todos están viendo, palmas que se apresuran a chocarse para aplaudir…

Y yo, agazapado junto a su asiento pasando desapercibido, pensando “qué bonito, esta persona está disfrutando del circo”, y sentirme muy feliz.

Fotografía: Mai Ibargüen

viernes, 1 de marzo de 2019

Quince años y medio, adiós Madrid

Mi llegada con 18 años desde la pequeña ciudad imperial, sintiéndome muy mayor y dispuesto a estudiar medicina.

Los tres años de “El Negro”, lo mejor que me pudo pasar, edificio lleno de experiencias, aventuras y familia.

Las enormes aulas de la facultad y el olor a formol de las prácticas de anatomía.

Los amores. Los primeros, los esporádicos, los inesperados y el definitivo.

Las caminatas por la Casa de Campo hasta Carampa.

Las noches de circo, cine o teatro.

Bajar Gregorio del Amo hundiendo los pies en las hojas caídas.

El Iron y su surrealismo.

El Ángel Caído del Retiro.

El Metro y su entramado de colores.

Perderme una y otra vez en el Gregorio Marañón

La oreja a la plancha y las bravas.

El Chaminade, mi segundo colegio mayor. Su gimnasio, su gente, el EUCIMA.

Los entresijos del Price por primera vez y sentirme parte de él.

El día del MIR y el del Ministerio eligiendo plaza.

El equipo de baloncesto, más centrado en cañas que en victorias.

Aquél curso llamado “Fracaso Renal” donde conocí a Alicia, y que resultó no ser ningún fracaso.

Cerdeño, Carloh, Álex, Bisbi y Javi. Diferentes compañeros de los diferentes pisos:

Ibáñez de Ibero, Reina Mercedes, Batalla del Salado, Valencia y Ferrocarril.




Disfrutar la superficie gracias a la bici.

Los desayunos en la terraza mirando al sur con gafas de sol.

El viaje en teleférico recordando los que hacía con mi abuelo.

Hablar de circo durante horas con Carlos, que es como un hermano.

El tren que me llevaba a Alcorcón y la cuesta que sufría para ir a Carabanchel.

Los pavos reales del parque de Fuente del Berro.

Oírme decir "eso está a 30 minutos", como buen madrileño.

El pan de la Sorianita y las palmeras de chocolate del Longinos.

El día eterno en el que acabamos teniendo a Nicolás entre los brazos.

Mi salida a los 33 años, tan cambiado y tan igual, esta vez en compañía, parafraseando una canción de los 80:

 

martes, 15 de enero de 2019

Mundo Mágico IV. La Magie Nouvelle, por Davel Puente

Es difícil no valorar la capacidad que tienen en Francia para inventar conceptos, atribuirles características y adherirse a ellos como emblemas o escudos que defenderán a ultranza. La nouvelle vague, el dadaísmo, el surrealismo, el fumismo, el nuevo circo... Y ahora, por alusiones, la Magie Nouvelle; la nueva magia.

Me atrevo a afirmar que al sur de los Pirineos, cuando escuchemos el término “Nueva Magia”, surgirá el mismo debate que surgió con “Nuevo Circo”. ¿Es realmente nuevo? ¿Es realmente magia/circo? ¿Es una falta de respeto hacia el pasado de estas artes? ¿Será una nueva francesada incomprensible? Entre críticos y adeptos es posible que la energía se pierda en debates sobre el término, en lugar de volcarse en la exploración de unos preceptos artísticos formulados en forma de método que permite crear desde un punto de vista considerablemente nuevo.

De momento en Francia se contabilizan entre 60 y 100 compañías de Magie Nouvelle. Muchos artistas hacen la broma, “si pones Magie Nouvelle en tu dossier, puedes subirle 300 euros al caché”, y sin embargo los festivales y teatros se llenan de espectáculos que lleven este nuevo sello. Ya existe una formación específica de Magie Nouvelle en el Conservatorio Nacional de Artes de Circo de Chalon en Campagne, y no tardarán en aparecer más, ya que está colapsara de solicitudes.

Vayamos por partes, ¿qué es la Magie Nouvelle? 
Si Robert Houdin renovó la magia en el siglo XIX despojando a los magos de sus falsos poderes y aclarando que el mago es “un actor que interpreta el papel de persona con poderes.” La Magie Nouvelle da una vuelta de tuerca a los conceptos que se han sedimentado desde entonces.

Es un movimiento artístico cuyo origen data del año 2002 y que comenzó de la mano de tres personas: Clément Debailleul, Raphaël Navarro et Valentine Losseau, los dos últimos creadores de la Compañía 14:20, una de las más punteras del mundo en Magie Nouvelle.



En palabras de uno de sus creadores, Raphael Navarro, co director de la Compañía 14:20, la Magie Nouvelle es “un arte cuyo lenguaje es la transformación de lo real en lo real”.

Si te has quedado algo frío con la definición, vamos a encender la chimenea con un paralelismo:
en los años 80 el circo presentaba sistemáticamente los mismos números, que se transmitían dentro de familias de generación en generación. Los códigos, tanto estéticos como técnicos eran cerrados, y había normas no escritas que prácticamente nadie se saltaba.

Un grupo de artistas que no pertenecían a ningún linaje circense pero que sabían algo de circo, comenzaron, en distintas partes del mundo, a fusionarlo con otras disciplinas. Algunos para ocultar su bajo nivel técnico, como es el caso del Cirque Bidon, y en otros por un mero impulso creativo.

Se había creado una tradición que estaba muy asentada y que pasó a llamarse Circo Clásico o Circo Tradicional, cuando hasta entonces era simplemente Circo. Ahora el “Nuevo Circo” buscaba renovarla utilizando cuatro ejes principales:
  • Teatralizar los espectáculos y números. 
  • Fusionarlo con otras disciplinas, sobre todo danza. 
  • Renovar la estética. 
  • Ampliar los lugares de representación: de las carpas a los teatros y a la calle. 

Algo similar está ocurriendo con la magia, y para apoyar todavía más el paralelismo, los fundadores del movimiento Magie Nouvelle provienen de escuelas de circo.

Básicamente se plantean porqué la magia está encorsetada en algunas normas estéticas y dramatúrgicas, por ejemplo, ¿por qué siempre se corta a una mujer en dos y no al mago en tres? También buscan la mezcla con otras disciplinas, en este caso, paradójicamente, el circo. Y también las nuevas tecnologías.

Dado el gusto galo por todo lo que huela a nuevo y contemporáneo, la Magie Nouvelle está en plena expansión. Sus máximos representantes actualmente, además de los ya nombrados, son Yann Firsch, Remi Lesvesnes de la CompagnieSans Gravité, Etienne Saglio, Compagnie Poc y en España, (aunque no estoy seguro de que él se autodenomine como tal, su número encaja con los preceptos de la Magie Nouvelle), Miguel Muñoz. Muchos se me quedan en el tintero.


Mientras, surge una cuestión interesante: ¿Existía la Magie Nouvelle antes de que se le diera nombre? 
Por supuesto. Estaba sutilmente presente y esbozada en numerosos espectáculos, por ejemplo Le Cirque Invisible de Victoria Chaplin y James Thierrée, o en las propuestas de Philippe Genty o Philippe Decouffle, incluso en algún espectáculo del Cirque Plume... Todos ellos utilizaban sin haberle dado un nombre, los criterios básicos de la Magie Nouvelle.

 Como explica Raphael Navarro: “la historia del arte nos muestra que todos los movimientos que se autodenominan 'nuevos' se inscriben en la continuidad, mientras que aquellos que se autodenominan 'contemporáneos', buscan en mayor medida la ruptura (...) nosotros no rechazamos la magia tradicional ni la moderna, nos unimos a ella en algunos puntos fundamentales. Es por eso que hemos elegido el término 'nueva magia'. Nacemos con el impulso de liberarnos de algunos códigos que se han establecido a lo largo de este último siglo de magia moderna y de estudiar la magia como un lenguaje escénico libre.”



Breve conclusión 
La magia siempre ha sido un campo artístico tremendamente creativo y a la vez limitado por la necesidad de ocultar el truco. Muchos magos pertenecían a la Magie Nouvelle antes de que esta fuera postulada como movimiento.

Lo que ha cambiado es la estructuración de una intención de cambio y de renovación. Mientras Valentine Losseau ultima el “Manifiesto de la Magie Nouvelle”, ya se han asentado las vías sobre las que muchos artistas exploran actualmente en sus nuevas creaciones.

Personalmente este movimiento me pilló de cerca y el concepto que revolucionó mi manera de pensar espectáculos es el que afirma que la Magie Nouvelle es un lenguaje que no necesita necesariamente a un mago para existir. Nos alejamos de la demostración, del “tachán”, para entrar en la posibilidad de construir en espacios escénicos mágicos... y que cada uno entienda lo que quiera por “mágico”, ahí está la mina de oro.

Davel Puente Hoces, es artista de circo.

Otros artículos de esta serie:

jueves, 27 de diciembre de 2018

Tricky chicks, por Erin Stephens

Cuando asistí a un encuentro de malabaristas a los 15 años, alguien me dijo: "¡Vaya! ¡Es genial ver a una chica aprender tan rápido!", y yo dije: "¿Por qué?", a lo que contestaron: "bueno, en el malabarismo predominan los hombres con una proporción del 99%, hay muy pocas mujeres". Yo dije: "oh".

Cuando estaba en la universidad y comencé a aprender a lanzar 5 pelotas, alguien me dijo: "¡Vaya! Nunca había visto a una mujer hacer malabares con 5 pelotas". Miré a mi alrededor y en ese festival había varias docenas de hombres lanzando 5 y solo 2 mujeres intentando un flash de 5. Y yo dije: "oh".


Comencé a pensar mucho en el por qué de esto. Llegué incluso a realizar varias investigaciones al respecto en mis clases de Estudios sobre Mujer y Comunidad. A la conclusión a la que llegué es que no era que las mujeres tuvieran menor habilidad con los malabares, o menos interés en el malabarismo, o menores habilidades físicas en general, o que no tuviesen una mente enfocada a las matemáticas; si no que si las mujeres no eran activas en el malabarismo estaba basado principalmente en la percepción y el rol de este en una cultura determinada.

Erin Stephens
A través de esta investigación me encontré con numerosos ejemplos de culturas donde las mujeres fueron históricamente malabaristas activas, incluso un par donde eran las principales o las únicas que practicaban los malabares. Por lo que me di cuenta de que era la representación cultural del malabarismo el principal factor que empujaba las dinámicas de género. Fue entonces cuando pensé: "bien, entonces ¿Cómo cambiamos el modelo cultural actual?".

Una noche, cuando tenía 21 años, estaba sentada en el porche de una casa en vacaciones, bebiendo vino y escuchando el mar, cuando concebí una futura empresa, una que se centrase principalmente en promocionar a las malabaristas. Se compondría por mujeres y diseñaría ropas con estilos femeninos (algo poco habitual en la comunidad del malabarismo), también equipamientos elegantes e incluso malabares elegantes. Y sobre todo destacarían y promocionarían los talentos de las mujeres malabaristas. Se me ocurrió un nombre: "Chicks With Tricks" [chicas con trucos] y dibujé un logo y diseñé un proyecto. Unos días más tarde, un amigo, con buena intención, me dijo: "suena a nombre pornográfico". Después de eso el proyecto se mantuvo en segundo plano unos años, mientras la comunidad de malabaristas seguía evoluciónando. 

Con el paso de los años fui observando como el talento y el nivel de las malabaristas aumentaba rápidamente. Me reté a mí misma a alcanzar el máximo nivel que pudiera, para convertirme en un ejemplo de una malabarista avanzada que pudiese inspirar a otras chicas jóvenes en un futuro. Participé en proyectos como Ladies Malabaristas y me centré en una mayor promoción de las mujeres en las redes sociales de la IJA [International Jugglers Association]. Quería mostrar todas las cosas interesantes que estaban haciendo las mujeres malabaristas de todo el mundo. Con gran alegría observé que los porcentajes cambiaron rápidamente, y que el modelo cultural estaba empezando a cambiar.

A pesar de ello, todavía me frustraban algunas conversaciones entre malabaristas diciendo: "¿Por qué no hay muchas malabaristas que sean realmente buenas?", cuando en realidad sí había muchas muy buenas. Estos comentarios se seguían de interminables discusiones sobre la falta de habilidad física, falta de interés o falta de "algo". También me cansé de que me repitiesen las preguntas: "¿Qué se siente al ser una mujer malabarista?" (Umm, probablemente algo similar a ser un hombre malabarista), "¿Por qué crees que a las mujeres no les gusta hacer malabares?" (Umm, no sé, soy una chica y me gusta hacer malabares, y a mis amigas malabaristas también les gusta), y mi favorita: "la única razón por la que se te presta atención es porque eres una chica" (vaya, ¿y esto de quién es culpa? Porque yo solo quiero hacer malabares).

Olena y Svetlana. Fotografía: Mai Ibargüen

También me cansaba y frustraba lo que yo llamaba el Síndrome de la Mujer Simbólica, se podía ver a menudo en festivales. Un director preparando su programación y diciendo "Oh, ¡tengo que incluir una mujer en el show!" porque ya se sabe, todo festival necesita una malabarista. Esto también se podía observar en las votaciones para el Top 40*. Casi todos los años como mucho había una o dos mujeres en todo el ránking; y en la la mayoría de las votaciones, de los 10 nombres no se incluía ninguna mujer, con el voto ocasional de una o, como mucho, dos de ellas**.

Hace dos años me di cuenta de que era el momento de poner en marcha aquella empresa que concebí años atrás, aquella que reclamaba la palabra truco para las mujeres. Así que lancé la página de Instagram Chicks With Tricks. Mi hermano, que es abogado, se dio cuenta de que ese nombre ya estaba registrado y me animó a cambiarlo. Lo cambié a Tricky Chicks y desde entonces me ha asombrado la increíble respuesta que ha tenido, así como el gran escaparate que es, ya que entrada tras entrada, vídeo tras vídeo, ha mostrado cuántas malabaristas estupendas hay ahora mismo por el mundo (y otras muchas que todavía están por ser presentadas).



Mientras he ido haciendo esta tarea, otras muchas mujeres han estado trabajando también. Perfeccionando sus habilidades, enseñando y apoyando a otras malabaristas, hablando sobre principios feministas en el malabarismo, dando a conocer públicamente la falta de igualdad en el mundo del circo y el malabarismo, haciendo fantásticos vídeos con sus habilidades, creando shows de mujeres presentando su altísimo nivel, etc. Todo esto se ha ido sumando para crear un gran cambio en la perspectiva cultural del malabarismo.

Ahora mismo, la votación para el Top 40 con los malabaristas más populares de 2018 está teniendo lugar, y por primera vez en 15 años, el Síndrome de la Mujer Simbólica ha sido totalmente derribado. Esta mañana, estaba mirando algunos de los votos y me ha entusiasmado ver que hay muchos votos para muchas mujeres diferentes. Muchos de esos votos incluían a varias mujeres, incluso algún listado solo con mujeres, ¡Es fantástico! Admiro y respeto a todas estas mujeres que he mencionado en mi listado de votos, y a otras muchas que he conocido a lo largo de este año y que están llevando el malabarismo a otro nivel.


Nada de esto se hace para desmerecer la genialidad o la inspiración de los malabaristas hombres, porque eso es igual de importante. Es solo que es estupendo ver un cambio cultural tan notable hacia la igualdad en esta comunidad que tanto amo. Esa versión universitaria de mí misma un día hizo una teoría acerca de que la dinámica hombre-mujer en la comunidad del malabarismo estaba basada en un modelo cultural, y por tanto si cambiamos el modelo, esa dinámica también puede cambiar. Esa universitaria estaría ahora mismo completamente asombrada por el progreso cultural en estos últimos años y podría decir: "seguid así".

PD: ¡Visitad Tricky Chicks para conocer el merchandising que se va a lanzar en 2019! #trickychicks

Traducción libre del texto de Erin Stephens publicado en su perfil de Facebook el pasado 20 de diciembre, con el permiso de la autora.

*N.del T. La votación para el Top 40 está abierta a cualquiera que quiera participar, se pueden incluir hasta 10 malabaristas que uno/a considere que son sus favoritos/as del año. Este 2018 ha sido el año con más votos  (unos 1000)
** Este año se ha batido el record en el Top 40, con  8 mujeres en el ranking, 2 de las cuales entre las 10 primeras.

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jueves, 13 de diciembre de 2018

Mundo mágico, capítulo I

La magia y el circo siempre han caminado de la mano. Forman parte de esas artes escénicas que, pese a tener un origen milenario, adquirió su caracter identitario en el siglo XIX. Lo curioso es que pese a haber compartido camino y escenario, magia y circo se han mantenido algo separados, como una amistad de esas lejanas que cuando te ves te saludas con cariño pero luego no sabes de qué hablar. Pese a que en el imaginario colectivo estan juntos, magia y circo no siempre han congeniado bien en escena. Los circos clásicos parecen reticentes a incluir magos, o bien estos prefieren hacer su vida fuera de la carpa.

Siendo yo relativamente ajeno a la magia, hablaré en esta entrada exclusivamente desde mi visión exterior. Me consta que desde el circo se mira con buenos ojos a la magia, conozco a mucho cirquero que domina algunos trucos o ha aprendido ciertas disciplinas y los ha incorporado a su show. También sé que hay artistas que conviven entre los dos mundos, pero cuesta encontrar al que ha logrado integrarlos con elegancia, como si magia y circo fuesen líquidos inmiscibles.



Reconozco que en mis primeros años de descubrimiento circense, aquellos en los que pruebas todos los malabares posibles, también me interesé por la magia. Conseguí algunos libros y comencé a practicar. Pronto vi la ingente cantidad de horas que había que dedicarle, así que decidí centrarme en los malabares (la carrera ya si eso luego). Me sorprendió un poco el caracter introvertido de la magia. En contraposición al circo, los magos parecen recelosos de transmitir sus secretos, lógico sabiendo que gran parte del público está deseando "descubrir el truco", en lugar de disfrutar del efecto. No dejaba de llamarme la atención el contraste: en los encuentros de circo podías acercarte a cualquiera a pedir un consejo, mientras los magos parecían incluso asustados de que con internet más gente pudiese conocer los trucos. Quizá porque el circo es un arte  "desnudo", que busca asombrar con lo increíble de las habilidades humanas puestas sobre la mesa ("donde la verdad parece mentira"), pero la magia busca asombrar con ilusiones imposibles conseguidas a través de elegantes "distracciones" o "misdirections". También me chocaba el encorsetamiento que a veces vive la magia, donde cuesta ver magos que se salgan del personaje habitual.

En aquellos primeros meses de iniciación a la magia aprendí algunos de los trucos y rutinas, aunque la ejecución era desastrosa y nunca los mostré. A veces me da pena, ya que también aprendí a ver esos trucos y las distracciones, perdiéndome la esencia. Por otro lado, ahora disfruto mucho cuando conozco la rutina y aún así me asombra el efecto conseguido, doble mérito para el mago. A veces, cuando veo a un público "profano" alucinando con un truco de magia que conozco, siento una cierta envidia de poder sentir esas cosas. Menos mal que aún me quedó mucha magia por explorar y sigo impresionandome con frecuencia.



Esta larga introducción, a modo de reflexiones, vienen a cuento -por si alguno se lo había preguntado- de mi idea de iniciar una serie de entradas con homenajes a algunos magos. Empezaremos por los grandes magos de la historia, para seguir centrándonos en los españoles y terminar con los nombres que más están sonando últimamente.

Con ustedes, el mundo mágico. Próximamente en sus pantallas.



sábado, 29 de septiembre de 2018

9 años. El año más loco.

De la forma más tonta ya llevamos 9 años leyéndonos. 9 años de aprender de circo, de iniciarme como profesional, de crecer como persona. Muchos cambios, como los viejos seguidores ya se habrán ido dando cuenta, y esta casa es testigo de ese deambular por el camino. El sendero que no sabemos a dónde va, por el que vamos fijando pequeñas metas a la vista -algunas sólo se intuyen en la lejanía-, y del que no sabemos la orografía ni las encrucijadas.

A veces esos destinos prefijados resultan no ser realistas, o bien inalcanzables por surgir bifurcaciones inesperadas. Otras veces es el propio sentido de la marcha el que descarta esos lugares y fija otros nuevos en el horizonte. Ahora bien, en ocasiones hay grandes cuestas que, pese a ser esperadas, no por ello dejan de ser duras. El año pasado ya comenté algunos de esos cambios, todos para bien, incluido el de aprender a andar con las manos, y dejé entrever el gran cambio, la gran pendiente. De esa que te enamoras a primera vista y cuyos primeros y llorones meses son lo más cansado que has hecho en la vida. Esa en la que convergen tu camino y el de tu pareja para poder empujar juntos ese carro que aparece de golpe y llena de peluches la casa. Esa del que a veces te surgen sentimientos muy diversos, pero cuya sonrisa es la más contagiosa que has visto.

Por suerte llevo la bata un poco abierta y me permite caminar con algo de holgura. Eso sí, como en toda ruta, en la mochila hay que llevar lo prioritario, porque con mucho peso no se avanza. Por lo que hay que ir soltando cosas, como en este caso ha sido, ya lo habréis notado, escribir con cierta regularidad. También otros proyectos circenses y vitales que han tenido que esperar o menguarse. No tengo queja, estoy en el camino que quiero estar, acompañado de quien quiero y con el apoyo de mucha gente querida.

A corto plazo vienen curvas. Primero el gran proyecto de circo en el que nos metimos un grupo de entusiastas, unir a iberoamérica bajo el Price. Casi sin tiempo para reponerse, un examen que puede permitirme trabajar con tranquilidad el resto de mis días. Y un poco más allá una nueva ciudad, pequeña, fría y algo aislada, sin fecha aún de llegada pero que atisbamos con mucha ilusión, pues es perfecta para esta senda de convergencia.

El blog seguirá, cuando me tome esos descansos en el camino, a veces tan necesarios. O bien cuando el mismo se allane y ensanche un poco. Mientras tanto, seguiremos disfrutando del paisaje y la compañía.




¡Salud y mucho circo!

Dedicado a Nicolás, el del gran remolino en la frente, y a Alicia, la mejor compañera de viaje. Gracias

lunes, 30 de julio de 2018

El bingo del circo clásico

Tras el éxito del bingo del circo moderno, llega...¡El bingo del circo clásico!

¿Te gustan los espectáculos familiares?

¿Disfrutas viendo circo mientras comes toneladas de palomitas?

¿Repites la frase: "esto siempre se ha hecho así"?

¿Viene a tu ciudad "el ligre, mitad león, mitad tigre"?

Lleva ese espectáculo un paso más allá con este cartón del bingo del circo clásico y, por supuesto, una botella de tu brebaje preferido

¡La diversión está asegurada!




PD: parece mentira que haya que explicar estas cosas, pero por experiencias previas lo comento: esta es una entrada puramente humorística, sin animo de ofender a nadie.


jueves, 26 de julio de 2018

Bingo del circo moderno

¿Alguna vez has visto un espectáculo de circo moderno? 

¿Pasa por tu localidad la compañía francesa del momento?

¿Vas a ir a ver circo a una sala para 20 personas? 

Si quieres añadirle un plus a tu experiencia, ya de por sí intensa, no dudes en llevar contigo este bingo y una botella de tu brebaje preferido. 

¡La diversión está asegurada!




PD: parece mentira que haya que explicar estas cosas, pero por experiencias previas lo comento: esta es una entrada puramente humorística, sin ánimo de ofender a nadie.
PPD: la próxima semana, ¡El bingo del circo clásico!

domingo, 24 de junio de 2018

Madres cirqueras

Por esas aficionadas que se encontraron con el circo a través de otra generación, pasada o futura.

Por las que transmitieron el circo a otras generaciones

Por las que aprendieron a apreciarlo y disfrutarlo.

Por las que apoyaron sin condiciones, como en tantas otras cosas.

Por las que se prestaron a grabar o fotografíar en tantos lugares.

Por las que compraban entradas para estrenos nerviosos y dubitativos.

Por ser esa parte de la audiencia a la que uno mira de soslayo desde el escenario.

Por las que van a salas con menos de 20 butacas a ver circo.

Por las que a veces eran incapaces de hacer un crítica que no fuese un halago.

Por las que ayudaban con las promociones en los comienzos difíciles.

Por las que consiguen sacar una familia adelante desde los escenarios, las luces, la dirección o la taquilla.


Artista: Gasya Akhmetova-Atherton



Por ellas, por todas y en particular, por Celia. Felices 60, mamá.

¡Brindemos!

viernes, 23 de marzo de 2018

Cirqueras. Tercera parte

En esta tercera edición de Cirqueras, tengo el honor de que sea María Folguera, escritora y Directora Artística del Teatro Circo Price, quien escriba el texto introductorio.  Poco más que añadir al texto de Folguera, hoy no tocan vídeos, solo este texto y sus reflexiones. Pronto más ediciones de Cirqueras.

 

Hemos tenido oportunidad de pensar, en las dos entradas anteriores de Malabares en su Tinta, en imágenes de Cirqueras sobre la pista: cómo se han presentado hasta ahora los números realizados por mujeres, cómo las disciplinas y la “puesta en pista” han estado marcadas en su mayoría por cuestiones de género, cómo se introducen poco a poco las aperturas que posibilitan nuevos modelos. Me toca ahora hablar de otros territorios, aquellos que rodean el círculo iluminado por los focos.

Para las que amamos el circo, a menudo existe la tentación de colocarlo fuera del mundo, en una esfera extraordinaria y mágica donde no rigen las duras leyes de lo vulgar. Sin embargo, el circo forma parte de la sociedad y la Historia, la materia y el tiempo. Por ello convive y está atravesado por lógicas culturales. Quienes habitan el circo habitan también modelos sociales; las cirqueras no son solo cirqueras, también tienen que gestionar su relación con conceptos como familia, Estado, afecto, vida laboral, vida artística. He leído hace poco “Circus Love Story” (Ediciones Javier Sáinz, 2010), biografía novelada sobre el romance de Alfredo Codona y Lillian Leitzel, escrito por Pinito del Oro. Cristina Segura utiliza el mito de Lillian Leitzel como contrapunto del relato de su propia vida, resaltando en todo momento a la diva como símbolo de la desinhibición de los años 20, su extravagancia y libertad erótica. Llama la atención, sin embargo, la franqueza con que Pinito describe su propia represión vital, con sorprendentes digresiones íntimas pero valiosas por la sensación de urgencia y trascendencia que transmiten: “Mujeres del mundo, no dejéis pasar nunca el amor como yo hice y ahora lamento”. La sumisión al matrimonio atraviesa el libro como una irónica sombra de tristeza, algo que no sospecharíamos en la fulgurante imagen de Pinito que prevalece hasta hoy.

Vivimos una eclosión cultural de nuevos referentes de mujeres, reflexiones en torno a género y toma de conciencia. Una oportunidad para celebrar la diversidad y presencias que siempre han alimentado el circo, pero no siempre han sido reconocidas. Alguna vez me he descubierto a mí misma diciendo “Es que hay pocas directoras de compañías de circo”: esa frase forma parte de la invisibilización estructural, sería más acertado decir “Hay más directoras de las que parece, y mi manera de dar por hecho que hay pocas demuestra cuánto queda por visibilizar y reconocer”. Este año, por ejemplo, pasarán por el Price directoras de compañía como Sanae El Kamouni (Groupe Acrobatique de Tanger), Marta Gutiérrez (Acroevents, Teacro Circo), Marie Molliens (Cie Rasposo), y directoras de espectáculos como Zenaida Alcalde (“Y ahora qué?” Puntocero Company) o Charlotte Saliou (“The elephant in the room”, Cirque Le Roux). Por no hablar de directoras visitantes en años anteriores, como Shana Carroll, una de Les 7 doigts de la main. Y todos estos ejemplos me valen para abordar la autoría colaborativa, un concepto hacia el que el circo puede hacer una valiosa contribución. Porque Charlotte Saliou dirige The elephant in the room, y Sanae el Kamouni dirige el Groupe Acrobatique de Tanger; pero a su vez las propias compañías se presentan a sí mismas en clave de creación colectiva. Estos proyectos están determinados por la especificidad de cuerpos y talentos que lo conforman, y que no se entienden a sí mismos de manera cerrada e inmutable.



En este año de aniversario oficial del nacimiento del circo por parte de Philip Astley, se especula mucho en torno a Patty Astley, artista y socia. ¿Cuánto aportó Patty al proyecto de los Astley? Es imposible saberlo. Todo lo que digamos estará teñido de nuestro deseo e imaginación; la falta de información ha reducido a Patty a esposa y acompañante del “genio creador”. Esta cuestión pone de manifiesto la manera que tiene nuestra cultura de relatarse a sí misma, a través de autores y autoridades mágicas, prestigiosas, monolíticas, como tótems de piedra. Hablamos del nacimiento del circo como si un rayo hubiera caído del cielo e iluminado a Philip Astley, en una fecha concreta de un año concreto. Si lo pensamos dos veces, seguramente aceptaremos que la creación del género circense se desarrolló a través de ensayos, errores, experimentos y colaboraciones; que fue más bien un equipo abierto y cambiante quien puso en marcha -o más bien continuó adaptando pruebas protocircenses- la forma que llega hasta hoy. Esto no resta mérito a Philip Astley, que supo coordinar y potenciar aquella suma de circunstancias. Pero es importante entender que no pudo ser una tarea solitaria. Me remito a Mary Beard, que en “Mujeres y poder. Un manifiesto” (Editorial Crítica, 2018) revisa cómo nuestro imaginario del poder está marcado por la cultura del líder infalible, desde Roma hasta hoy:

“Hay que considerar el poder de forma distinta; significa separarlo del prestigio público; significa pensar de forma colaborativa, en el poder de los seguidores y no solo de los líderes; significa, sobre todo, pensar en el poder como atributo o incluso como verbo (“empoderar”), no como una propiedad. Me refiero a la capacidad de ser efectivo, de marcar la diferencia en el mundo, del derecho a ser tomado en serio, en conjunto e individualmente”.

 

Aprovechemos este momento de reflexión y celebración de las presencias de mujeres para ampliar nuestra visión de la cultura. Y del circo como clave, imagen reveladora de esta cultura.

jueves, 8 de marzo de 2018

Cirqueras, segunda parte

Qué mejor día que hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, para continuar con la serie de Cirqueras, en esta ocasión más enfocada a artistas actuales y con una introducción de Raquel Tello, a la cual agradezco mucho su colaboración (para leer la primera parte, haz click aquí).
¿Preparadas? ¿Listas? ¡Ya!



La presencia de la mujer en el circo actual sigue siendo claramente menos notoria; así lo demuestra la cantidad de espectáculos donde no hay o es muy baja su aparición, o la poca cantidad de talleres de gran repercusión impartidos por ellas; pero no me quiero centrar tanto en cuál es su presencia, sino en cómo es dentro del circo ahora mismo. La mujer cirquera ha estado generalmente- aunque quiero recalcar que no siempre- ligada a una imagen en que se ensalzan más los aspectos de un “erotismo delicado” en vez de resaltar su técnica o su nivel. 

Y aunque siga habiendo una mirada todavía tradicional hacia las cirqueras, ha surgido también, desde hace varios años, la idea de desmontar este estereotipo. Porque cuando se te ha etiquetado desde siempre como algo que no eres, llega un momento en que te toca romper con ello. Porque lo personal es político. Y el circo, además de una forma de ganarse la vida, es convertido también en una herramienta transgresora. 

Y ahí reside el cambio de paradigma; aunque todavía no de forma inminente, esta nueva presencia se centra en una nueva forma de mirar el cuerpo de la mujer. Más concretamente, cómo ellas ven su propio cuerpo: es este, con estas características, estos límites, con esta forma de trabajo, con esta rutina. Esto es lo que yo he experimentado y probado con mi cuerpo, y ahora te lo enseño. Antes, mero espectáculo para tu forma de mirar. Ahora, tu espectáculo desde mi perspectiva. Mostrando mi habilidad, mi técnica y mi expresión. Y si quiero, mi erotismo. Así es como han surgido nuevos colectivos y compañías como PDF (portés de femmes), o la de Yäelle Antoine, o la performance mezclada con circo de Angela Laurier, Elena Zanzu y Layla Rosa, todas ellas con un denominador común: romper con el estereotipo clásico de la mujer dentro del circo. Y ya de paso, el de la mujer en general. 

Por supuesto que se sigue dando la imagen más tradicional. Pero que quede claro: cada vez esta imagen tiene menos presencia, o por lo menos el camino va en esta dirección. Ahora la mujer se muestra como siempre ha sido: fuerte, con callos y con nivel en sus números. Con mucho nivel. 

1) Darya Vintilova. Ucraniana, trapecista, veterana artista del Circo del Sol. Probablemente la actuación con más energía que he visto en directo. La capacidad de esta mujer de levantar al público, de transmitir su disfrute por los aires y los saltos que ejecuta hacen que sea una actuación difícilmente olvidable. Ojito a la suelta final.


2) Anni Küpper. Malabarista alemana, conocida en esta casa, donde se le tiene predilección. Anni ha ido forjando un estilo propio, muy centrado equilibrios y manipulaciones de mazas. Siempre presenta creaciones novedosas y suele gustar en escena. Además, ha colaborado con revistas de circo y en el blog se le tradujo un interesante texto sobre las mujeres malabaristas.


3) Ines Brunn. Que su ilustre y malabarístico apellido no lleve a confusión. Ines no hace malabares, hace trucos endiablados en su bici acrobática. Disciplina deportiva de mucha tradición en su Alemania natal, Ines supo darle el toque artístico necesario para lucir esas acrobacias. Además, tiene una curiosa historia personal: hace años se fue a vivir a China para gestionar allí una tienda de bicicletas tipo "fixie".


4) Selyna Bogino. Hija de la mítica antipodista Consuelo Reyes, de la que ya hablamos en la pasada entrega de Cirqueras. Selyna es italiana y, como artista criada en un circo, desde muy pequeña comenzó a destacar en los antipodismos. Su estilo es muy similar al de su madre, pero le añade un punto extra de energía y algunos trucos de muy alto nivel, sobre todo cuando llega la hora de manejar balones de baloncesto.


5) Jatta Borg. Verticalista finlandesa formada en Toulouse. A veces no hay mucho más que decir salvo: nivelazo e investigación. Mejor ver.



6) Marianna de Sanctis. El hula hoop siempre ha sido practicado mayoritariamente por mujeres. En los encuentros de circo es muy fácil ver a decenas practicando. Por desgracia, los números sobre escenario no abundan y suelen ser algo repetitivos. Afortunadamente podemos disfrutar de mujeres como Marianna, empeñada en romper con todo y ofrecer cosas muy novedosas.



7) Marie Molliens. Rasposo es una afamada compañía francesa de circo contemporáneo. La familia Molliens es la creadora, y Marie su principal artista. Multidisciplinar, Marie se atreve con las acrobacias, la barra rusa y los mano a mano, pero donde de verdad asombra es sobre el cable. Que nadie se pierda la posibilidad de verla en directo, es una maravilla de actuación.



Por hoy descansamos, pero hay muchas más cirqueras, no os lo perdáis.