
Arriesgaron, y mucho, en mi opinión los organizadores al elegir al presentador de este año. Ni más ni menos que Pepín Tre y su verborrea. La jugada les salió bien, por suerte, y a la gente le gustó bastante (sorprendentemente, muchos no lo conocían). La única pega que le pongo es que, entre los millones de palabras que componen el cultivado y prolijo discurso de este hombre, a veces se olvidaba de su verdadero cometido: presentar a los artistas y hablar sobre Payasos Sin Fronteras y sus objetivos. Pero bueno, se le perdona porque sus surrealistas disertaciones son tremendamente divertidas por lo absurdo.
Así se presentó más o menos el primer número de la noche, Lola la de la Bola, una pitonisa malabarista de contact con mucha gracia y de la que no he encontrado más información. Su actuación me gustó bastante, graciosa, con tablas y mucho desparpajo para acompañar los malabarismos de contact (correctos pero eficaces) con la bola de adivinación.
El segundo fue Ricky, el profesor de tenis. No es otro que José Luis Redondo, de la Cía Tres Puntos y Aparte, una pequeña compañía ya consolidada en el panorama circense nacional que a mí personalmente me gustan mucho. El de Ricky es un número en el que se notan las tablas que da la calle, se siente muy agusto en el escenario y es muy divertido. Además lo acompaña de una bonita y vistosa rutina de pelotas y raquetas de tenis muy bien ejecutada (con temazos musicales como "Estoy loco por el tenis" de Torrelledo o "Somebody to Love" de Jefferson Airplane). De los que más gustaron de la noche, merecidamente.

Antes del descanso le tocaba el turno a Fuman (foto abajo), también miembro de Ciclones, pero con una larga historia de actuaciones en solitario con su número "Musicólogo". Fuman es un clown muy inocente y tontorrón orgulloso de su carro, lleno de sonidos de percusión y bocinas. Además de conectar inmediatamente con el público, cierra la actuación haciendo malabares con las mazas del bombo y lanzándolas contra la caja (de la batería) para que vayan al ritmo de la música.
Antes del descanso vino el habitual vídeo mostrando algunas de los proyectos realizados por los Payasos. Muy tierno y divertido, ver que un grupo de cientos de niños se ríen a carcajadas y consiguen aislarse de su dura situación vital durante unos instantes es maravilloso y hace ver que la labor de PSF es muy necesaria. Os dejo con el del año pasado para que os hagáis una idea:
Tras el descanso les tocó el turno a EsteOeste, Especialistas del Amor. Un dúo musical que recuperaba viejas canciones de amor (Blue Moon) o se inventaba algunas nuevas (Delete, sobre esos emails que nunca debieron ser escritos) para hacernos reir a carcajadas a toda la sala. Tremenda actuación y me los apunto como artistas a los que quiero volver a ver pronto. Geniales. En este vídeo están bien pero tenéis que verlos en directo.

Para cerrar esta estupenda gala les tocaba a los Hnos Infoncundibles, ya habituales en las actuaciones circenses de Madrid, con una revisión de su numerazo de diábolos y heavy metal. Da gusto ver actuaciones tan trabajadas y cuidadas, con humor, técnica y seguridad.
Por último decir que eché de menos a Pepe Viyuela (ahora es el presidente de PSF), ya que me encanta como clown y ya daba por echo que iba a actuar este año también. Al menos os dejo con un vídeo suyo al ser nombrado presidente, en el que cuenta un poco qué es PSF y qué hacen.
Con este sabor de boca tan bueno nos fuimos para casa, se pasaron volando las más de dos horas que duró la Gala. Enhorabuena a todos los artistas, voluntarios, organizadores y, sobre todo, a Payasos Sin Fronteras por la labor que hacen. Espero que os haya convencido a los lectores para haceros habituales como yo de esta gala tan especial.
Otra crónica de Tralará.