Recuerdo haber visto un vídeo de
Sean McKinney hace unos años, cuando aún no tenía mucha idea de malabares y Youtube estaba recién inaugurado. Los comentarios sólo hablaban maravillas de su estilo y decían que era único, que tenía algo especial y cosas así. Mientras veía el vídeo no entendía nada, Sean tenía un estilo más bien feo, muy rápido pero sin hacer nada fuera de lo normal.
Hoy, curioseando por la muy recomendable página
Ministry of Manipulation, he topado con otro vídeo suyo y me he dado cuenta de que me equivoqué la anterior vez, el estilo sigue siendo feo y rápido, pero hay algunos trucos de altísimo nivel (5 bolas por la espalda, cómo salva las mazas tras dar voleteretas, etc). Me he puesto a buscar más cosas de él y resulta que ha tenido una biografía digna de ser mencionada.

Sean McKinney nació en 1974 en San Diego, California (EEUU); tras interesarse por varios deportes en su infancia, se topó con los malabares en una época en la que muy poca gente lo hacía. Con 17 años participó en un encuentro de la IJA (Asociación Internacional de Malabaristas) como concursante y quedó en tercer lugar (le penalizaron por actuar en ropa de calle). Al año siguiente ganó el concurso gracias a su rutina de bolas y mazas.
Criado en una época en la que el skate empezaba a pegar muy fuerte, el estilo de Sean refleja un poco la influencia del monopatín.
Trucos difíciles y rápidos, un estilo muy poco ortodoxo y (seguramente) autodidacta, dando más importancia al qué que al cómo. De hecho grabó un curioso vídeo con el skater
Willy Santos llamado
Caught Clean en el que se muestra a ambos realizando trucos de malabares y monopatín alternativamente. La parte de Sean está rodada con el mismo enfoque, el protagonista va sorteando obstáculos urbanos y la cámara le sigue, pero esta vez haciendo malabares. El resultado es el siguiente:
Como veis,
hace cosas realmente impresionantes (media ducha con 5 bolas y una lata, flash de 9 bolas, saltos varios y los trucazos de 1:37 y 1:40)
pero muy poco limpias, lo que en mi opinión le desluce un poco, aunque en verdad es su forma de hacerlo. No me llama mucho ese freestyle acelerado, pero hay que reconocerle el mérito que merece. Si veis los vídeos de sus actuaciones en distintos espectáculos, entre otros los concursos de la IJA, hace exactamente lo mismo, dando un poco la razón a aquellos que dicen que en EEUU los malabares no los ven como un arte si no más como un deporte. Esta sentencia, como todas las generalizaciones, es falsa, pero ya hablaré otro día de malabaristas americanos más preocupados por las formas. Aquí os enlazo un vídeo hecho por Sean con sus amigos, entre broma y escena algo ridícula hay cosas interesantes:
Qué buena descripción y que agradable que nos acompañes a descubrir tantas cosas nuevas.
ResponderEliminarMil gracias!
(anónima)
Gracias a ti anónima, me encanta que haya más gente a la que también le parezcan interesantes estas cosas.
ResponderEliminarUn saludo y espero que te sigas pasando por aquí.