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domingo, 15 de marzo de 2020

Introducción a los portes acrobáticos, por Cristina Blázquez. Parte 3

Aquí está la parte 3 de este tutorial sobre los portes acrobáticos. Te recomiendo que antes leas la parte 1 (conceptos básicos) y la parte 2 (figuras básicas en suelo). 

 

FIGURAS BÁSICAS EN ALTURA

El conocimiento y la coordinación de los tiempos entre el portor y el ágil son indispensables en todos los portés que conlleven un despegue del ágil (y en general en todos los portés).

Tiempos coordinados entre ágil y portor con elevación del ágil:

Se emplearán los tiempos básicos de coordinación para elevar al ágil por la cintura.
  • El portor cuando flexione sus piernas haciendo una sentadilla para elevar al ágil ha de recordar que tiene que llevar los codos hacia su cuerpo (nunca con los codos hacia afuera)
  • Debe utilizar sus piernas, no dejar que la fuerza de elevación sea únicamente de brazo.
  • También ha de cuidar la posición de su espalda en el momento de levantarle. 
  • El ágil además de respetar el tiempo ha de saltar en posición de bloqueo del cuerpo, siempre pensando que ha de quitarle peso al portor con su salto.



Explicación de los contrapesos
: existen portés que están basados en el contrapeso que se establece entre el portor y el ágil llegando a un equilibrio de fuerzas entre ellos perfecto. A continuación veremos algunos de ellos:

Equilibrio en muslos del portor 

a) De frente: La figura consiste en establecer un equilibrio del ágil sobre el portor que se mantiene por la fuerza ejercida entre los antebrazos de ambos y el contrapeso de uno contrael otro.
  • El ágil está de pie de frente al portor en los muslos del portor con los brazos y codos estirados en equilibrio sobre el portor. 
  • El portor está con las rodillas flexionadas para dar apoyo al ágil y una posición semi sentado.
  • En esta posición el portor tendrá que pensar en echar la espalda y hombros un poco hacia atrás para contrarrestar el peso del ágil.
  • El abdomen apretado de ambos es clave para mantener la fuerza en direcciones opuestas y evitar el desequilibrio que pueda generarse entre ambos. 
  • El agarre o grip es de antebrazos de manera que el portor sujeta el antebrazo del ágil por abajo quedando los antebrazos del ágil por encima de los del portor.


Para montar la figura se puede hacer poniendo un pie ligeramente rotado hacia afuera en uno de los muslos del portor tras sujetarse de los antebrazos y dar un empuje hacia arriba con la pierna del suelo para llevar ésta al otro muslo del portor. Es importante llevar el empuje hacia arriba y montar la cadera encima de las piernas, ya que de lo contrario el ágil sacará el culo y se caerá hacia atrás.

También se puede subir de un salto hacia arriba con empuje de los brazos del portor de abajo a arriba con el agarre de antebrazo anteriormente explicado. De esta manera se depositará al ágil suave y directamente en los muslos del portor para justo después establecer la tensión entre los brazos de ambos para llegar al equilibrio.

b) De espaldas: Otra variante de esta misma figura es lo que yo llamo Titanic.

En este caso el ágil se sitúa de espaldas al portor por delante de él y se agarrará a las muñecas del portor que tendrá sus manos en la cintura del ágil. Una vez montada la figura podrá soltar los brazos al lateral si quiere.



  • Para subir al ágil será necesario que el ágil y portor hagan la elevación coordinada (como en el aprendizaje de los tiempos entre ellos) y el portor dejará al ágil en el descenso sobre sus muslos, estando de nuevo en una posición flexionado semisentado. 
  • Una vez colocado el ágil sobre los muslos, éste estirará las rodillas para quedarse de pie sobre los muslos del portor, el portor deslizará despacio sus manos hacia la parte delantera de la cadera del ágil y de nuevo entre ambos se generarán las fuerzas necesarias para mantener el equilibrio. 
  • Una vez está estable la figura, el ágil soltará sus manos y las pondrá en los laterales.


Bandera o pie de acero:

Esta figura puede ser una continuación del equilibrio de frente sobre los muslos del portor o bien puede subirse directamente a la posición.
  • Para ello, el ágil agarrada de los antebrazos por el portor, ha de colocar transversalmente su pie base sobre ambos muslos del portor que los habrá juntado para evitar que haya hueco entre ellos, y que haya una superficie mayor y más estable para el ágil. 
  • La otra pierna del ágil se elevará por encima del hombro del portor y se colocará transversalmente a su tronco superior, es decir en horizontal por detrás del cuello del portor con el pie completamente en flex. 
  • Es importante en la colocación buscar el contacto de la parte inferior de la tibia con la parte lateral del cuello del portor, para que haya más agarre, porque si se deja el agarre solo a los dedos del pie será un agarre débil que se puede soltar en cualquier momento.
  • El portor al sentir la tibia en su cuello buscará el contacto con el tobillo del ágil echando el cuello un poco para atrás para establecer un tope con su pie en posición de flex. 
  • El ágil soltará la mano correspondiente a la pierna base, y el portor si no lo ve claro, podría mantener su agarre en la pierna del ágil hasta encontrar el equilibrio entre ambos, momento en el cual se pueden soltar los agarres de brazos tanto de ágil como de portor.

Esta figura podría después acabarse en la de Titanic anteriormente mencionada, para ello es necesario buscar el agarre de los brazos de nuevo, y sacar la pierna de detrás del cuello del portor flexionando la rodilla hacia el suelo y estirando la punta del pie para seguir la rotación en el sentido apropiado y apoyar el pie sobre una de los piernas, recolocando el pie de base después. Acabará de nuevo agarrada por las manos y en 2 piernas; el portor acercará al ágil hacia la vertical para poder cambiar sus manos a su cadera y acabar en Titanic.



Paloma a piernas abiertas:

Figura en la que el portor sujeta al ágil por la cadera por encima de su cabeza, estando el ágil en posición horizontal con las piernas abiertas y apoyando los brazos en los hombros del portor.

  • Para llegar a esta figura las manos del portor han de realizar el empuje de la cadera a la altura del corte de la pierna y la posición de las manos un poquito lateral. 
  • Es muy importante que la rotación de la cadera del ágil con la palma de la mano se haga lo antes posible durante la elevación, ya que si no el ágil subirá en vertical sin rotarla.
  •  El empuje se realizará respetando los tiempos de coordinación y utilizando la fuerza de las piernas coordinada con los brazos y codos lo más cerrados posible se dirigirá a unos 30 grados de la vertical total. 
  • Nunca llevarla a la vertical total en esta figura o el ágil tendrá la sensación de caerse de boca. 
  • Además ha de tener cuidado con la lumbar y no hacer nunca el empuje cargando la espalda hacia atrás. La mirada del portor será siempre a su ágil, nunca al frente, para controlar dónde está en cada momento.

  • El ágil por su parte pondrá las manos en los hombros del portor y saltará coordinadamente con él.
  • A medida que se eleva ejercerá fuerza en sus brazos para saltar, elevar y rotar la cadera pensando en que tiene que ir a una posición horizontal sobre el portor y que el coxis se eleva más que las piernas, es decir que no puede pensar en tirar de las piernas hacia atrás o arriba, sino el coxis y como consecuencia irán las piernas. 
  • Nunca quitará las manos de los hombros del portor, por el momento y a este nivel.


Para bajar, el portor va poniendo suavemente al ágil en el suelo en posición vertical y el ágil cierra las piernas y busca el suelo lo más cerquita del portor posible.

Paloma a piernas juntas:

Es una figura en la que el portor sujeta al ágil con los brazos estirados encima de su cabeza y el ágil está en posición horizontal con las piernas juntas, como si estuviera volando. Es la figura de la película Dirty Dancing que ensayan una y otra vez en el lago.

  • El portor ha de situar sus manos a la altura de los huesos de la cadera del ágil de manera que, ejerciendo fuerza en la palma de la mano hacia arriba le rote la cadera. 
  • Los dedos han de poder controlar los posibles desequilibrios que se generen, de manera que han de dirigirse lo más verticales posibles, que el dedo índice de la mano siga una línea hacia el pecho del ágil, nunca dirigiéndose al lateral. 
  • En un tiempo coordinado con el salto del ágil, el portor hará una flexión profunda para generar un empuje hacia arriba y dirigir la palma de sus manos hacia arriba. De esta manera eleva y a la vez rota la cadera del ágil a una posición horizontal. 
  • Los brazos y codos quedarán estirados, la espalda recta y la mirada ligeramente a la cadera del ágil para situarse justo debajo de él. Los brazos del portor han de quedar alineados con los hombros, cadera y piernas.

  • El ágil ha de saltar en el tiempo coordinado con el portor y a medida que se eleva pensará que los talones de sus pies se dirigen hacia arriba.
  • Ha de colocarse en el salto por encima del portor en posición horizontal (ayudado por la rotación de la cadera que le induce el portor) y ha de ejercer una pequeña fuerza de las lumbares hacia arriba para que la línea sea horizontal o con forma de una ligera sonrisa.

Para ayudarse en el salto puede colocar las manos en los hombros del portor y a medida que se va elevando quitarlas para llevarlas a las muñecas del portor o, si está controlado, directamente a los laterales.

También puede comenzar el salto con las manos en las muñecas del portor para evitar que a éste se le separen las manos y mantenerlas siempre en las posición adecuada, nunca para apoyarse en el salto sobre él. La intención del ágil ha de ser sobrevolar al portor nunca tirar demasiado de lumbar ya que le echará hacia atrás y no permitirá llevarle a la posición correcta. Por otro lado, es importante no hacer movimientos bruscos que desequilibren al portor y le haga perder el control.



Subida básica a doble altura:

En esta figura el ágil se sitúa de pie sobre los hombros del portor formando una torre con él.

El ágil ha de mantener los tobillos lo más juntos posibles para que la cabeza del portor, que buscará su contacto, no se cuele entre sus piernas. Esto además supone un tope que podría mantener al ágil arriba aunque el portor soltara las manos que sujetan al ágil por las corvas.

En una doble altura normal los manos del portor buscarán rodear las corvas del ágil desde fuera hacia adentro y ejercerá una ligera presión hacia abajo para mantenerle sujeto. Es importante la dirección de la presión, hacia abajo y no hacia la cabeza que inducirá que el ágil se vaya hacia delante, y la intensidad de la fuerza, que no sea excesiva ya que si no provocará que el ágil doble las piernas demasiado.

  • Para subir a la doble altura, el portor se coloca en una posición de sentadilla con las piernas abiertas de manera que sus piernas queden lo más horizontales posible
  • El ágil apoyará su primer pie justo al lado de su cadera y subirá como si de un escalón se tratase. 
  • Antes de empezar a subir, portor y ágil se agarran de las manos con el “agarre de pinza”.
  • Después, el portor hará la sentadilla y colocará el brazo del lado por el cual el ágil sube doblado, a la altura de su hombro, manteniendo el brazo fuerte. 
  • El otro brazo quedará estirado de manera que tire del ágil cuando éste intente subir al escalón.
  • El ágil subirá su cadera sobre el primer pie y colocará el segundo pie en el hombro contrario del portor (éste lo relaja).
Una vez cómodos en esta posición se puede andar hacia delante, hacia atrás, lados, girar, saltar, etc. Siempre manteniendo los hombros del portor en posición horizontal, y sin que ningún hombro se suba o baje con respecto al otro. El ágil se dejará llevar por el portor siguiendo ligeramente sus movimientos.




miércoles, 4 de marzo de 2020

Introducción a los portes acrobáticos, por Cristina Blázquez. Parte 2

Esta es la segunda parte de un tutorial sobre portes acrobáticos escrito por Cristina Blázquez, antes de continuar, por favor lee aquí la introducción y conceptos básicos en la Parte 1. 

FIGURAS BÁSICAS EN SUELO


1) Paloma en piernas

La posición final del ágil consiste en el tronco boca abajo, las piernas juntas y estiradas hacia arriba y las lumbares y pecho arriba; de manera que la cadera es lo que queda en contacto con el suelo o con las piernas o manos del portor.
  • El portor se coloca tumbado en el suelo boca arriba, sus piernas van a buscar el contacto de las caderas del ágil, que estará de pie frente a él. Los pies se sitúan en posición paralela de manera que el arco del pie reciba los huesos de la cadera del ágil y los talones queden un poco sobre la primera parte del muslo para poder elevar y empujar la cadera hacia arriba. 
  • En esta posición, el portor doblará las rodillas llevándolas al pecho, el ágil dejará su peso sobre los pies del portor y se dejará caer siempre con la cadera por delante del resto del cuerpo. 
  • A continuación, el portor elevará las piernas hacia arriba -90 grados del suelo-, empujando con el talón del pie, nunca hacia delante sino hacia arriba, para crear una plataforma horizontal sobre la que el ágil quedará elevado. 
  • Es importante que el ágil lleve los talones y el torso hacia la posición horizontal justo cuando el portor eleva sus talones y sus piernas hacia arriba; así el pecho y los talones quedan un poquito más hacia arriba que una línea horizontal perfecta, de manera que hay un poco de arco en la espalda.

Las primeras veces que se realiza la figura conviene que el ágil se agarre a los tobillos del portor para evitar que los pies se deslicen de la cadera y ser un poco más estable. El portor no puede levantar la lumbar ni el coxis del suelo, y ha de tener los brazos preparados para retener al ágil por los hombros en el caso de que se pierda el equilibrio.

Así mismo, es importante la flexibilidad y estabilidad de piernas del portor en este ejercicio.


 

Para cuidar esta figura hay que estar pendiente del torso y piernas del ágil en los momentos en los que se desequilibre.

2) Paloma en manos

Esta figura es igual que la anterior, pero esta vez el portor coge al ágil de la cadera con las palmas de las manos.
  • El ágil comienza de pie a la distancia aproximada de los brazos estirados en el suelo del portor. 
  • El portor eleva su torso haciendo una abdominal hasta llegar a los huesos de la cadera del ágil, que le agarrará de las muñecas para ayudarle. 
  • Poco a poco irá bajando hacia el suelo y cuando los hombros lo toquen, dirigirá su palma de la mano hacia arriba para rotar la cadera y el cuerpo del ágil a una posición horizontal paralela al suelo. 
  • Después terminará de poner la totalidad del brazo en línea con sus hombros manteniendo éstos lo más pegado al suelo posible y bloqueando en su totalidad los codos. 
  • La posición de la mano es importante para mantener el equilibrio y dar la rotación a la cadera que el ágil necesita para llegar a la horizontal.

La parte central de la mano ha de estar en contacto con los huesos de la cadera del ágil, la parte más baja de la mano (a partir de ahora el talón de la mano) en el comienzo del muslo, los dedos abiertos para hacer más base. El índice ha de estar dirigido hacia el pecho u hombros del ágil de manera que los dedos puedan hacer de tope en caso de que se vaya hacia delante. En esta paloma nunca puede colocarse la mano de manera lateral, ya que el ágil se quedaría sin base de sujeción y se tendería a caer el torso hacia delante.


Para cuidar esta figura hay que estar pendiente del torso y piernas del ágil en los momentos en los que se desequilibre.


3) Plancha en piernas

Esta figura consiste en la elevación del ágil por el sacro de manera que queda completamente bloqueado en posición de plancha o tabla mirando hacia arriba.

La técnica del portor es la misma que la paloma de piernas, pero los pies van en posición paralela y se colocan al nivel del sacro y glúteos del ágil de manera que los dedos de los pies quedan en la parte inferior de la espalda para que el ágil tenga un poco de base para aguantar con el abdomen el peso de su tronco.

  • El ágil comienza de espaldas al portor, se agarrra de los tobillos del mismo y poco a poco, como si se tumbara en una cama, pero manteniendo fuerte el abdomen para dejarse llevar a la posición horizontal. 
  • Una vez que el portor eleve sus piernas y dirija sus talones a 90 grados del suelo, el ágil levanta las piernas hasta la horizontal y se mantiene en posición de cucharita o bloqueo. Si está estable puede soltar las manos a ambos lados de cada pierna.




Para cuidar esta figura hay que estar pendiente del torso y piernas del ágil en los momentos en los que se desequilibre y sobre todo de la cabeza del ágil estando pendientes de agarrar bien sus hombros si se desequilibra hacia atrás.


4) Plancha en manos

Misma técnica que la paloma de manos pero el ágil está de espaldas al portor.
  • El portor se levanta un poco para colocar sus manos en el sacro y glúteos del ágil, dejando los dedos como base del final de la espalda. 
  • Poco a poco baja hacia el suelo con mucho cuidado de que no se le vaya el peso del ágil hacia su cabeza, y el ágil lentamente se va tumbando sobre las manos del portor manteniendo su cuerpo en posición de bloqueo. 
  • Cuando siente que las manos del portor se dirigen hacia arriba llevará con la fuerza abdominal sus piernas a la posición horizontal y se mantendrá en equilibrio en posición de bloqueo.


Existe otra versión de esta plancha en la que el agarre es de las manos del portor a las manos del ágil, que servirá después para hacer la plancha de pie y otras figuras. En este caso las manos se agarran en la posición de pinza (Fig 1 agarres A y B). En esta posición se colocan las manos en la base de la espalda y el ágil se va echando hacia atrás y dejando su peso en sus propias manos para tumbarse sobre ellas, sin dejar de mantener el bloqueo del cuerpo.

Fig 1. Agarre A

Fig 1. Agarre B

Para cuidar esta figura hay que estar pendiente del torso y piernas del ágil en los momentos en los que se desequilibre y sobre todo de la cabeza del ágil, estando pendientes de agarrar bien sus hombros si se desequilibra hacia atrás.


5) Puntal en manos de portor

Esta figura requiere del conocimiento de la figura de puntal o trípode en el suelo por parte del ágil:

Puntal o trípode


  • El portor comienza tumbado boca arriba en el suelo, con las piernas dobladas, un poco abiertas y los pies en el suelo con los talones lo más cerca posible de sus glúteos. 
  • El ágil se coloca en el centro, entre las piernas del portor, y apoya sus manos en los muslos del portor cerca de la rodilla, de manera que la espalda queda plegada hacia abajo. 
  • El portor lleva sus manos a los hombros del ágil que deja ligeramente su peso en ellas, pero el ágil ha de mantener la mayoría del peso en sus piernas puesto que ha de impulsarse con un pequeño salto para subir a la posición de invertido agrupado (boca abajo, cadera encima de la cabeza y rodillas al pecho, es decir, el inicio de la subida al puntal). 
  • Cuando el ágil se dé el impulso para subir a la posición de agrupado, el portor ha de rotar sus muñecas de manera que le dé la base para quedarse apoyada en sus manos. Si al ágil le cuesta subir a la posición, el portor puede doblar ligeramente los codos, siempre manteniendo la tensión en los brazos para bajar un poco el centro de gravedad y ayudar a que la cadera del ágil suba más fácilmente. Cuando esto ocurra estirará los codos en un ángulo de aproximadamente 45 grados, nunca los llevará directamente a la vertical (ya que el ágil se está agarrando a los muslos, y se perdería el agarre al ponerse completamente en vertical). 
  • La cadera del ágil ha de quedar encima de su cabeza, y después estirar los codos completamente para bloquear la posición invertida de agrupe. Una vez montada la posición de agrupe invertido, estirará sus piernas en vertical (90 grados, es decir al cielo o techo), cuidando de no perder el bloqueo del tronco, logrando un pino soportado por las manos del portor en los hombros del ágil.

Para ayudar en esta figura, el cuidador pondrá las manos en la cadera del ágil siguiendo su movimiento de inversión y ayudándole si lo necesita, y estará pendiente de su cadera y piernas cuando llegue al pino para evitar que se caiga.

Tras conseguir esta primera figura se podría pasar a una vertical real y que el agarre sea únicamente de brazos entre portor y ágil (próximo capítulo).


6) Vertical en hombros sobre pies del portor (Cars)

  • El portor comienza en el suelo con las piernas hacia arriba y un poco atrás para contactar con los hombros del ágil (ligeramente hacia la parte de atrás del hombro).
  • El ágil se sitúa de pie a cada lado de la cabeza del portor y apoya los hombros en sus pies.
  • Portor y ágil se agarran las manos en posición de pinza (ver más arriba) o con el agarre 2 (figura 2, agarres A y B), ambos mantienen tensión y fuerza en los brazos. 
Fig 2. Agarre 2A
Figura 2. Agarre 2B


  • El ágil salta e invierte su cuerpo para colocar su cadera encima de su cabeza, a la vez que el portor baja un poco sus piernas para ayudar al ágil a subir la cadera y montar la posición de agrupado invertido. 
  • Una vez el ágil ha subido la cadera, el portor estira las piernas a 90 grados del suelo (vertical) manteniendo su lumbar y coxis en el suelo y cerrando los talones por detrás de la cabeza del ágil.
  • En ese momento, el ágil mirará primero hacia su ombligo para permitir este cierre de talones, y después buscará con la cabeza el contacto de los mismos para poder llegar a encontrar el equilibrio. 
  • A la vez que el portor estira las piernas el ágil estirará las suyas para llegar a una vertical sobre sus hombros. 
  • Los brazos del ágil se estirarán y los del portor mantendrán la tensión necesaria para equilibrar la figura. 


El cuidador siempre estará pendiente de regular el equilibrio y ayudar a montar la figura agarrando la cadera del ágil.

7) Murciélago
  • Desde la figura de la plancha sobre piernas, el portor puede rotar poco a poco los pies hacia el lateral de la cadera del ágil.
  • El ágil a la vez puede ir arqueando su espalda y rotando su cadera hasta invertirla a la vez que va abriendo las piernas a una segunda frontal que acaba en posición carpada, de manera que los pies del portor queden atrapados en las ingles del ágil.
  • De esta posición de segunda invertida y carpada, el portor meterá sus puntas de los pies hacia dentro,
  • El ágil cerrará sus piernas y con sus manos se cogerá las tibias con los brazos bien estirados y los codos bloqueados (siempre por delante, no por el lateral) de manera que su cuerpo forme un triángulo. 
  • El portor agarrará los brazos del ágil a nivel del tríceps, y colocará el dedo índice de su mano paralelo al brazo del ágil de manera que pueda regular los desequilibrios hacia delante y hacia atrás.
  • Una vez cogidos los brazos del ágil irá quitando las piernas poco a poco, hasta quedarse con todo el peso del ágil (que está como un murciélago o como un triángulo) en sus manos.
     
  • A esta figura también puede llegarse desde la figura de cars:


El cuidador siempre cuidará a nivel de la cadera del ágil en la primera parte del movimiento y después colocará su mano en el medio del triángulo que forme, a nivel de la cadera para ayudar a regular el equilibrio.


8) Pie-mano básico

No es una figura en sí, sino algo básico para poder avanzar en muchos portes acrobáticos. Consiste en el agarre de los pies del ágil por el portor.

El agarre del pie por parte del portor ha de ser estable, como si fuera el suelo y el zapato del ágil (figura 3).
  • Se ha de coger prácticamente todo el arco del pie del ágil, nunca solo el talón.
  • Para ello la mano ha de estar lo más plana posible, sin que haya hueco en la palma de la misma.
  • Las almohadillas de los dedos del pie del ágil están soportadas por el talón de la mano del portor.
  • El final del dedo índice o del índice y el corazón rodean un poco el talón del ágil

Figura 3. Agarre de pie


Con este agarre el portor ha de conseguir mantener los brazos lo más pegados al cuerpo posible, y el antebrazo en posición vertical de manera que el peso del ágil quede completamente encima del codo, y por tanto la mano estará en línea recta con el codo. Así mismo, ha de mantener la posición de la muñeca a unos 45 grados, nunca horizontal (se hará daño en la muñeca), ni en vertical (el ágil estará completamente empuntado).

El ágil por su parte ha de poner la posición del pie en semi media punta. De esta manera su peso recae sobre toda la palma de la mano del portor, evitando así que la muñeca del portor se tronche. Así mismo, ha de mantener su cuerpo bloqueado, retroversión pélvica (Fig. 4), abdomen apretado, costillas cerradas, y ha de mantener la fuerza en sus adductores de las piernas para evitar que se abran (Fig 5 y 6)

Fig. 4


Fig. 5

Fig. 6

Para subir al pie-mano:
  • El portor agarra un pie del ágil y lo coloca en la posición anteriormente descrita, 
  • El ágil flexiona la pierna libre empujándose ligeramente para trasladar su peso al pie agarrado, sin dejar que el tobillo se mueva y con un empuje directo hacia abajo. 
  • El traslado del peso ha de ser en bloque de manera que hombros, cadera, rodillas y pies queden alineados con el peso repartido entre ambos pies y en una buena línea vertical. 
  • A medida que se va teniendo soltura en la subida, el ágil intentará dejar un poco de tiempo al portor para coger tranquilamente el pie libre, quedándose un segundo con el peso en un solo pie. 
  • Es importante llegar a las manos del portor con las rodillas estiradas.




El portor puede ofrecerle las piernas a 90 grados al ágil para ir tomando confianza y aprendiendo a trasladar el peso gradualmente hasta que ya no necesite ningún apoyo. Si se hace con cuidadores, éstos pueden cuidar detrás del ágil cogiéndole de la cintura y quitando un poco de peso al portor al principio.


Importante: si el ágil se va a bajar por alguna razón, el portor lo primero que tiene que hacer es abrir la mano y dejar de agarrar el pie del ágil para que sea libre y ponga el pie tranquilamente en el suelo. No hay que agarrar más fuerte si se va a caer, solo dejar su pie cerca del suelo y abrir los dedos de la mano para soltar el agarre.


No os perdáis la Parte 3 de este tutorial: figuras básicas en altura

lunes, 2 de marzo de 2020

Introducción a los portes acrobáticos, por Cristina Blázquez. Parte 1

Uno de los objetivos de este blog es ayudar a difundir el circo. Qué mejor forma que los tutoriales básicos de algunas disciplinas y  como uno no puede saber de todo, he preferido pedir ayuda a gente que domine de cada tema. Hace un tiempo pudimos leer uno sobre diábolo y otro sobre verticales, muy recomendables ambos. En esta ocasión tocan los portes acrobáticos, disciplina con gran tirón en la actualidad y con infinitas posibilidades. Tengo que agradecer enormemente a Cristina, profesora de portes con años de experiencia, por prestarse con su entusiasmo habitual a esta tremenda tarea y conseguir un tutorial tan completo de forma altruista. También a Javi Contreras por ayudarle con los vídeos y fotos. Y ya sí, comenzamos, bienvenidos al mundo de los portes acrobáticos.

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INTRODUCCIÓN

Los portes acrobáticos consisten en figuras en pareja basadas en el equilibrio entre portor y ágil, con una comunicación y coordinación de tiempos entre ellos perfecta.

El portor o base es la persona que levanta o porta a otra; el ágil o volante es la persona que es levantada o lanzada por el portor. Normalmente hay una diferencia de peso sustancial entre ambos, siendo el portor el que habitualmente pesa más y tiene más fuerza.

Es importante para ambos conocer el bloqueo del cuerpo en la posición de cucharita o bloqueo, en la que el cuerpo está en retroversión pélvica, el abdomen apretado y no hay arqueamiento de la espalda. Es importante mantener esta posición en el caso de los portores cuando están levantado al ágil para evitar lesiones de espalda, y en el caso de los ágiles para estar duros y mantener la posición correcta y firme, ya sea estando de pie sobre el portor como en vertical invertida (pino). Se puede aprender en el suelo (ver figura 1) para luego aplicarla cuando estamos de pie (ver figura 2).

Figura 1. Posición de bloqueo en suelo

Figura 2. Posición de bloqueo en la vertical



Así mismo, es necesario trabajar la apertura de hombros del portor para permitir levantar al ágil en una posición vertical alineada con los hombros y tronco; y para el ágil para tener una vertical correcta (ver figura 3).

Figura 3. Apertura de hombros
Otro bloqueo importante es el de los codos. En todas las posiciones en los que el portor levanta brazos ha de mantener los codos bloqueados del todo para que el movimiento sea estable y fijo; en el caso del ágil, es necesario también para todas las verticales encima del portor y otras figuras que requieren los brazos bien estirados para que el bloqueo permita que la fuerza transmitida por el portor sea útil.

La coordinación de tiempos entre portor y ágil son necesarios para poder realizar las figuras con técnica y no tanto por fuerza. Existen 3 tiempos en portés acrobáticos, que han de ser iguales entre la pareja:
  1. Una respiración para coordinarse entre la pareja
  2. Una flexión, no tanto profunda como sí fluida y legible por el compañero
  3. La explosión de empuje para el portor y de salto o elevación para el ágil
Un ejemplo del tiempo sería un muelle: empieza estirado, se comprime lentamente para coger toda la fuerza de soltarse de una manera progresiva a la vez que fuerte (ver vídeo).



Habilidades previas. Antes de empezar a entrar en materia, comentar que el trabajo de verticales del ágil es importante para todas las figuras de mano a mano y puntales; así como la flexibilidad de piernas y hombros tanto del portor como del ágil. Son habilidades que se deben reforzar para poder progresar en los portes.

Por último y de gran importancia: si no se tiene conocimiento de la figura es necesario tomar las precauciones adecuadas para evitar caídas y golpes, para ello una buena colchoneta o personas que cuiden la figura son indispensables en la práctica de estos elementos. En las diferentes figuras se explica también el papel del cuidador en cada caso.

Clasificaré las figuras por niveles (básico, intermedio y avanzado), dentro de cada nivel en figuras de  suelo o de pie, y también en estáticas y dinámicas ¿Comprendido? ¡Comenzamos!

miércoles, 19 de febrero de 2020

¿Hay alguien ahí?

Dos meses sin escribir es algo que no había pasado antes en el blog. Las circunstancias son las que son, tanto en lo profesional como en lo personal y no siempre uno le puede dedicar al blog el tiempo que le gustaría. Pero que nadie se alarme, me sigue gustando mucho el circo y sigo teniendo en la cabeza ideas y proyectos de futuro. La página de Facebook sigue activa, compartiendo vídeos y algunas noticias, aunque la vitalidad de esa red social dé para otra reflexión. También puede dar que pensar el sentido de tener activo un blog, en estos tiempos de Instagram y Tiktok, pero bueno, ahí entran otros factores en juego.

Ahora bien, igual alguno se pregunta "¿En qué anda metido?". Pues bien, os cuento un poco, por si tenéis curiosidad.

FIRCO. El Festival Iberoamericano de Circo es ahora mi principal actividad cirquera, un gran proyecto que ya lleva dos ediciones y que parece tener fuerza para afianzarse y crecer. Por el momento ya hay edición 2020 confirmada para septiembre en el Price. Allí nos vemos.



MADPAC. La asociación de Profesionales del Circo de Madrid ya va a cumplir 5 años y actualmente goza de buena salud y el número de socios no para de crecer. Ahora, desde la distancia, me conformo con ayudar con mi cuota y unas entrevistas que estoy haciendo a sus miembros para darnos a conocer. Podéis leerlas aquí:

Cursos de malabares. Tras mi cambio de Madrid a Soria y constatar la escasez de circo de esta pequeña ciudad, intento poner en marcha algunos talleres, aunque no está resultando sencillo, sobre todo por falta de tiempo. Hubo uno y fue un éxito, por lo que estoy convencido de que habrá más y se consolidarán.




Vídeos. Sigo viendo muchos vídeos, ya sea en Youtube o en Instagram, y muchos los comparto por la página de Facebook. Seguir a mucha gente y saber silenciar stories facilita la digestión. Una pena que se haya establecido el formato de menos de 30 segundos para ver los vídeos, a veces se agradece uno largo y bien hecho.

Lo dicho, que sigo por aquí, sin fecha de cierre prevista. Seguirá habiendo entradas cada cierto tiempo y habrá algunas modificaciones.

Gracias a todos los que os pasáis por esta casa y compartis mis aficiones, se os quiere.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Pla Roig, un nuevo espacio para las artes en Barcelona

Las iniciativas valientes se han de aplaudir y que se abra un espacio dedicado a las artes y la cultura es motivo de celebración. En el número 64-66 de la calle de Robrenyo de Barcelona acaba de inaugurarse Pla Roig, un nuevo espacio pensado para la práctica y exhibición de diferentes artes. El proyecto lleva el nombre de su impulsor: Sergio Pla Roig (Valencia, 1986), jugando con el significado de sus apellidos y el linóleo rojo que reviste los suelos del local.




Criado en familia circense - su padre y su tío son los impulsores del Circo Gran Fele-, pronto se ve atraído por los malabares y, tras finalizar sus estudios de Magisterio en Educación Física se decide a seguir su formación en una escuela de circo: “Sin conocer absolutamente ninguna escuela de circo escogí una que fuera angloparlante por ser el idioma que había cursado en mi etapa escolar”, recuerda. Así acabó cursando sus estudios en Circus Space en Londres en la especialidad de malabares. Allí descubre la danza, pero no fue hasta su regreso a España, cuando su compañera de escenario Natalia D’Annunzio le convence para formarse, “cursé un par de años en el Conservatorio Superior de Danza de Valencia y a continuación me fui a Barcelona para cursar cinco años y sacarme el título de Coreografía e Interpretación de la Danza en el Institut del Teatre”, y explica por qué es importante la danza para él: “no solo me ayudó a tomar la perspectiva de hacer los malabares desde otros lugares de búsqueda diferentes, sino que también cambió mi punto de vista de lo que era abordar una escena y crear”.

Pla, en la segunda actuación de su vida (Espai de Circ)


Pese a su extensa formación en danza, él se considera ante todo un artista circense, “para mí, la esencia del circo siempre me ha residido en los números cortos”. Sus actuaciones han merecido reconocimientos como la Medalla de Oro Jóvenes Promesas en el Festival de Circo de Albacete, ha actuado en numerosos festivales internacionales y ha participado en proyectos como Ateneu Popular 9 Barris (recientemente galardonado con el Premio Nacional de Circo), CIAM, Atempo Circo, eventos especiales de Cirque du Soleil, etc.



Hace poco más de un año, la casualidad quiso que encontrara un local en Barcelona: “en realidad estaba buscando junto a mi pareja un trastero para guardar el vestuario de mi Proyecto Final de Carrera del Institut del Teatre, pero encontramos un local diáfano, alto y sin columnas de por medio; y nos tiramos a la piscina para transformar ese local en un espacio artístico”. Un año después, tras una dura lucha buscando financiación mediante préstamos bancarios, de conocidos y subvenciones, el proyecto ha visto la luz. “Aunque seguimos sin trastero, el vestuario sigue en mi casa”, recuerda divertido.



El objetivo del local es, en palabras de su impulsor “desarrollar un espacio donde los artistas puedan acudir a compartir inquietudes artísticas, un lugar donde evolucionar y poder desarrollar sus proyectos escénicos”. Para ello cuenta con 200 metros cuadrados y 6 metros de altura con despacho, vestuarios, unas pequeñas gradas móviles y estructuras para aéreos. De su versatilidad da fe que una exposición de fotografía ha sido uno de sus primeros usos.

Actualmente, Sergio compagina la gestión del centro con su actividad como artista, “aunque desde hace un año no me involucro en proyectos largos, ya que quiero desarrollar un espacio donde los artistas puedan hacer: clases, workshops, residencias, muestras, presentaciones, etc”. El primer paso ya está dado, parece que el plano rojo es capaz de acoger mucho arte.



Para saber más: 

domingo, 24 de noviembre de 2019

La estrella de Francis Brunn

El pasado 15 de noviembre uno de los mejores malabaristas de la historia hubiera cumplido 97 años. Se trata de Francis Brunn y es una visita obligada para cualquiera que practique malabares o quiera conocer un poco de la historia del circo. Marcó una época y fue imitado por muchos malabaristas posteriores, sobre todo su famoso truco final. Falleció en 2004, debido a complicaciones de una cirugía cardiaca, cuando se encontraba aún en activo. Mucha gente conoce su historia o, al menos su impactante número, lo que poca gente conoce es que existe una estrella en el firmamento con su nombre.




Nació en Aschaffenburg, cerca de Frankfurt, Alemania. Tras aprender lo básico de malabares y acrobacias gracias a su padre, saltador de trampolín, asistió a la Escuela de Artes Escénicas de Berlín donde apredió más acrobacias. Entusiasmado tras ver a un malabarista en directo (Angelo Picinelli) y por lo que leía del gran Rastelli, comenzó a progresar en malabares de forma autodidacta. A los 17 años se enroló en un espectáculo junto a su hermana Lottie, tres años menor que él y también una magnífica malabarista. Pronto destacó en los escenarios, siendo rápidamente comparado con su admirado Rastelli. Su velocidad era endiablada y llegaba a lanzar en escena 10 aros, combinado con una gran capacidad gimnástica y realizando trucos con los pies, desarrollados de su afición al fútbol.



Su talento no pasó desapercibido para los empresarios y, tras muchos problemas burocráticos por la Guerra, en 1948 viajó a EEUU junto a su hermana para trabajar para el famoso circo Ringling Brothers, con gran éxito. Allí su carrera fue meteórica, actuando en los principales escenarios del país y compartiendo escena con los mejores artistas de la época, como Frank Sinatra o Sammy Davis Jr.

Su número va evolucionando y comienza a valorar más los trucos con pocos elementos, como explica en esta entrevista: "me alejé de ese tipo de trabajo [malabares con muchos objetos] porque me sentía muy limitado (...), las posibilidades son menores. Me parece que con pocos objetos hay más variaciones posibles. A mí me fascina controlar una bola, suena a poca cosa, pero es muy difícil hacerlo bien".

 

De hecho, su número nunca dejó de cambiar, y más cuando el flamenco se cruzó en su vida; desde aquella vez en que vio a Carmen Amaya y a Antonio Ruiz en Nueva York. Quedó tan impactado que los vio muchas noches seguidas, empapándose de sus movimientos y su arte. Convencido de las similitudes entre el flamenco y el circo, fue transformando su número, primero cambiando su música por una guitarra por bulerías, luego adoptando esos gestos que le fascinaban, transformándose en un bailaor malabarista, algo único.

Francis Brunn y Juan García, 1967


No solo cambió su número, si no que en su cabeza comenzaba a gestarse un gran espectáculo, mezclando circo y flamenco. Algo único, como nunca se había visto, pero aún no podía realizarlo. Como bien explica Paul Álvarez en esta preciosa entrada, era el comienzo de Incognito, su mayor obra. Una idea que por fin, en 1997 pudo hacerse realidad cuando conoció a Torombo, un bailaor del que se había enamorado años antes. Gracias a él pudo reunir a un elenco increíble en un show irrepetible: Nathalie Enterline [su mujer y asistente desde 1980], Oleg Izossimov como acróbatas; Van Porter y Robert Reed como tapdancers, El Torombo, Farruquito [sí, Farruquito], Farruco, Jairo Barrull, José Maya, Óscar de los Reyes, La Toromba y Adela Campallo como bailaores; Raphael Brunn [hijo de Francis], Martín Chico, Raúl el Perla y Jan del Gastor, como guitarristas; y El Vareta, Pepe de Pura y María Vizcárraga como cantaores. Se estrenó en 2000 en el Tigerpalast de Berlín y realizó una corta y exitosa gira por Alemania. No pudo exportarse por lo costoso del proyecto. Una joya de la que por desgracia no queda constancia accesible en Internet. Por suerte, se conservan programas de aquél espectáculo, como este, cortesía de Paul Álvarez:







En su cabeza siempre rondaba esa idea, como se puede leer en varias entrevistas, el silencio. Quería que el público se sintiese tan abrumado por lo que estaba viendo que no pudiera aplaudir; que el espectáculo se sucediese de forma tan intensa que no dejara ese hueco para el aplauso, alargando el clímax hasta el final. Ese era su sueño: "para mí el silencio significa éxito", decía.




Esto nos da una idea de la magnificencia de este artista, obsesionado por los detalles y por el malabarismo como arte, una cabeza repleta de ideas en ebullición. Era de los que dejaban huella, y no hay más que hablar con algunas de las personas que lo conocieron para darse cuenta del profundo impacto que podía dejar a su alredor. Un ejemplo es el citado Paul Álvarez, guitarrista de su espectáculo Incógnito, que lo conoció durante años y lo describe así: "Francis fue la persona más determinante que ha pasado por mi vida. Más que un padre. Nunca me he entendido con nadie como con él. Le echo de menos todos los días". Se puede leer mucho más de su relación con Brunn en la mencionada entrada, que no puedo dejar de recomendar. 


Otra persona muy influenciada por Brunn es el malabarista Viktor Kee, que lo menta con frecuencia en entrevistas y redes sociales. Kee conoció a Brunn gracias a Oleg Izossimov, amigo común y soberbio verticalista que actuaba en Incógnito. "Tuvimos una gran conexión, hablábamos de muchos temas mientras fumábamos puros. Nunca sobre cosas general, era más sobre sensaciones en el escenario, el propósito del arte, la confianza, la filosofía de estas cosas. Conversaciones profundas y honestas. La honestidad de Francis impactaba mucho", recuerda Kee. Y prosigue, "suponía un gran impacto en mí, como un padre. Me cambió, me hizo ver qué es real y qué es falso en el arte, qué ofrecer al público, cómo comprometerse. Me hizo ver que el show no es sobre lo que tú puedes hacer, si no lo que quieres transmitir al público".

Francis Brunn, Viktor Kee, Aurelia Cats, Ernest Montego y Paul Ponce


Durante los últimos 5 años de vida de Brunn, él y Kee se vieron unas 2-3 veces al año. Este recuerda el momento en que decidieron que Francis tendría una estrella con su nombre: "Cuando se acercaba la fecha de su 80 cumpleaños, Oleg [Izossimov] me dijo que iba a ir y pensamos en hacerle un regalo. Era casi imposible regalarle nada, apenas se preocupaba por las cosas materiales, tenía incluso sus viejos útiles con los que actuaba desde hace más de 30 años y no los quería cambiar. Yo estaba entonces en EEUU y no podía asistir. Miré por Internet y vi una página en la que se podían nombrar estrellas a cambio de dinero. Nos pareció una gran idea, muy simbólica. Buscamos una estrella en la constelación Tauro, cerca del corazón de la representación del toro. La compramos y nos entregaron un certificado, que le entregó Oleg junto a Ernest Montego". Pese a que reconoce que le costó comprender el regalo, luego le hizo ilusión e incluso lo enmarcó en su casa.




La estrella de Francis Brunn
 


Dos años después fallecería de forma inesperada. Con 82 años él seguía actuando en contadas ocasiones, pese a sus múltiples operaciones y achaques, pese a sus más de 60 años de carrera. Un gran artista, una verdadera estrella, de esas que siempre serán recordadas.



Gracias a Viktor Kee, Paul Álvarez y Natalie Enterline por su colaboración desinteresada en la elaboración de este artículo.

Para saber más:

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Diábolos y flamencos rosas, Luis y Nando

Hace un mes tuvo lugar un curioso encuentro de diabolistas llamado ACUS, organizado por Hilo de Diábolo, una plataforma digital cuyo objetivo es crear una comunidad activa sobre el diábolo. Es pequeño pero con un ambiente excelente y todos los asistentes además procuran compartir sus conocimientos. A ese encuentro, entre otros, acudió Fernando "Nando" Kowarik (Almería 1990), como asistente y para realizar algunos talleres. Nando, junto con Luis "Wis" Hernández (Valladolid, 1984), forman Luis i Nando, una compañía creada en 2018 que está consolidándose como un espectáculo de diábolo fresco y divertido.

Esta no es una compañía al uso, ya que la forman dos malabaristas con un altísimo nivel técnico, ambos residentes en Polonia, que no han pasado por ninguna escuela, pero con una visión privilegiada para la creatividad y el entretenimiento. Además, en su imaginario personal, el flamenco rosa es el cúlmen de la evolución y merece ser homenajeado en todo momento.


¿Cómo llegáis a Polonia?
Nando. Hace 5 años decidí irme de Erasmus a Lodz, Polonia, principalmente porque es un país barato y con una buena situación geográfica para viajar. Volví a España, terminé la carrera y decidí probar en Polonia junto con una novia polaca que tenía entonces. Me decidí por Wroclaw tras consultarlo con Wis y no me arrepiento. Actualmente trabajo como Team Leader en Hewlett Packard Enterprise.
Wis. Yo estuve de Erasmus en Noruega donde conocí a una chica con la que luego decidí mudarme a Polonia, pasé por varias ciudades hasta asentarme en Wroclaw. Trabajo como ingeniero de telecomunicaciones para Nokia.

¿Cómo os conocisteis?
N. Como muchos, en Circoforum [el mayor foro de circo en español, ya cerrado], luego seguimos en contacto en las redes sociales y coincidiendo en diferentes encuentros, el resto es historia.

Fotografía del primer show de Luis i Nando


Sois, técnicamente, dos de los mejores diabolistas españoles, aunque habéis frecuentado poco los escenarios ¿Cuándo surgió la idea de actuar juntos?
N. Llevábamos en Polonia más de un año entrenando juntos y nos invitaron a participar en una gala en Varsovia. Por supuesto no teníamos nada preparado ni tiempo, pero nos motivamos. Quisimos preparar algo más que "frikitrucos" y así obligarnos a actuar, salir del rol de "diaboleros nerds" que hacen trucos que nadie entiende. Fue un poco desastre pero a la gente le gustó y nosotros nos lo pasamos muy bien. Después hemos ido puliendo el show, aunque seguimos sin ensayarlo. Incluso hemos ganado algún festivalillo.

¿Os planteáis el diábolo como forma de vida?
N. La idea siempre ronda nuestras cabezas, pero ambos tenemos nuestras carreras profesionales paralelas en "corpos" y creemos que somos capaces de compaginarlo muy bien. Hacemos como que sabemos en la oficina y en el escenario.

Nando (Izda) y Luis (dcha) con un flamenco rosa hinchable

¿Por qué flamencos?
N. A Luis le han gustado desde hace mucho tiempo, y cuando se pusieron de moda mucha gente le compraba cosas de ellos. Así que cuando preparábamos el número se nos ocurrió que podría ser un toque distintivo con el que además nos sentimos cómodos e identificados.
¿Por qué le gustaban los flamencos? Nunca se lo planteó hasta que lo empezaron a preguntar. Ahora mismo cree que porque son elegantes, estéticos y esbeltos, sin dejar de tener un toque cómico. En realidad son muy como nosotros: delgados, guapos y molones. Tienen otras cosas que nos gustan, pero las hemos conocido a posteriori. Nos gustaban antes de que se pusieran de moda, pero no somos hipsters ni seguimos lo mainstream, pensamos que deberían estar de moda todas y cada una de las temporadas

¿Qué aporta Pinkie a la compañía?
L. Desde que Nando lo propuso, empezamos a llevar flamencos a todas las actuaciones. A partir de ahí la gente empezó a escribirnos cada vez que veía un producto de flamencos (#flamingoChallenge). Así, uno de los días, Emilia Gornisiewicz (eternas gracias) me envió un mensaje diciendo que había encontrado a Pinkie. Así tomó el control de Luis i Nando Productions. En un abrir y cerrar de ojos nos convenció para ser el punto principal de nuestra actuación, y eso sin hacer un solo movmiento.
¿Qué hace Pinkie? Hay gente que nos dice "lo vi en el escenario y me pasé toda la actuación preguntándome qué va a hacer". A nosotros nos pasa lo mismo, empezamos a creer que hace cosas cuando no lo miramos, igual que en Toy Story, revelando un abanico de habilidades que eclipsarían al propio Miguel Ángel (el que no tenía caparazón).


Foto tras de la gira en China, con Pinkie en el centro


En verano hicísteis una gira en China, ¿Cómo surgió esto? 
N. Luis es coordinador de la IDA (International Diabolo Association), ya estuvo en China para un evento de la IDA y en Taiwán cuando quedó finalista en la RedBull PAO (competición de diábolo organizada por RedBull en Taiwán) donde hizo muchísimos contactos. Los organizadores del 10º encuentro de diábolo internacional de Baoding, buscaban artistas internacionales (nosotros tampoco habíamos oído hablar de ese evento antes) y lógicamente uno de los primeros nombres que les vino a la cabeza fue el de Pinkie, contactaron con nosotros por redes sociales y pum! A la semana siguiente estábamos volando camino a China, todo muy precipitado, sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar.

En Beijing nos juntamos con los otros 3 diaboleros invitados, Aldair de México, Alexis de Canadá  y Victor de Dinamarca. Tras mil aventuras y muchas risas, nos encontrábamos en Baoding (a 200km de Beijing), sobre un escenario gigante improvisando trucos delante de 3700 personas  y nosotros éramos las estrellas invitadas.  Es curioso que ni siquiera hicimos nuestro show, nos dijeron ¨subid al escenario e improvisad 1 minuto¨

Durante el fin de semana del festival nos invitaron a actuar en una escuela donde el diábolo es la principal actividad física para los estudiantes. Tras el festival, nos invitaron en Beijing a un evento retransmitido por la televisión nacional china y otros medios de comunicación deportivos, el propósito del evento era enseñarle a los medios y diferentes entidades allí presentes que el diábolo es algo también “importante” fuera de China. De repente y sin saber muy bien cómo nos nombraron embajadores del diábolo en nuestros respectivos países, con lo que sea que conlleve eso.

Aparición de Luis i Nando en periódico local chino

 ¿Cómo es el mundo del diábolo en China? ¿Y del circo en general?
N. A pesar de que China es la cuna del diábolo, como en tantas otras cosas, los chinos tienen un concepto muy distinto al nuestro. Lo primero es que hay muchísima gente que practica diábolo, la mayoría con el monobolo tradicional. Puedes ver a mucha gente, sobretodo de avanzada edad, practicando diábolo en la calle o en los parques junto con otros grupos que juegan con cometas, cantan, bailan o practican taichí. Nos dio la impresión de que simplemente juegan al diábolo tan sólo como forma de mantenerse en forma y hacer algo de ejercicio en compañía. Durante el festival en Baoding, nos sorprendió la cantidad de puestecillos con pequeñas tiendas locales y marcas de diábolo de las que ni habíamos oído hablar, tenían modelos muy estrambóticos, palos artesanales, accesorios estrafalarios y sobretodo copias, ¡Muchas copias!

Con respecto al circo en general en china, a pesar de que hay muchos grupos que hacen acrobacias y diábolo, no vimos conexión de ningún tipo con el resto de disciplinas circenses más convencionales o europeas.

¿Qué proyectos tenéis ahora en mente a corto y medio plazo? 
N. De momento estamos moviendo bastante un show de LEDs que parece que funciona bien y tenemos afianzado. A medio plazo queremos intentar hacer algo de calle ya que nuestra experiencia  es casi nula, llevamos un tiempo dándole vueltas pero apenas tenemos tiempo y la plaza nos da bastante respeto.
L. A mí me interesa el tema vídeos y tenemos varios planes que nos llevará tiempo realizar. Un proyecto que me gusta especialmente es una serie de vídeos explicando conceptos relacionados con los látigos, mi tipo de truco favorito, y en el que estoy un poco especializado. Luego aparte seguir con lo de la IDA que igual se mete Fernando, ahora se acerca la siguiente EJC Diabolo Battle [competición de diábolos gestionada por Wis que se celebra en cada European Juggling Convention y que cada año tiene más seguidores] que tenemos que organizar y participar.



¿Seguís la actualidad del diábolo en España? ¿Y del circo?
N. El diábolo en España parecía estar algo estancado en los últimos 5-6 años, seguíamos siendo prácticamente los mismos de siempre desde aquella época dorada de Circoforum (2009-12), pero gracias a las redes sociales y las iniciativas como ACUS creo que está volviendo a resurgir.

Sobre el circo en general en España somos bastante positivos al respecto, parece que por fin se está asentando como una disciplina artística más y que el público lo demanda. Gracias al esfuerzo de muchos como CircoRed y todo el resto de asociaciones, escuelas y compañías que buscan hacerse un hueco y ganarse el respeto del mundillo del arte. Nos encanta ver (aunque en la distancia) cómo espectáculos de circo, incluso de diábolo, son cada vez más comunes en los circuitos de artes escénicas por todo el país aunque aún queda mucho que trabajar y que jugar.




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